En la cultura latina que un hombre pida pensión alimenticia luego de separarse o divorciarse de su pareja no se asimila del todo. Y, por eso, llama la atención.
En estos días, la presentadora mexicana Ana Patricia Gámez se encuentra en una batalla legal con su todavía esposo, el empresario Luis Carlos Martínez, quien solicitó al un juez de Miami una pensión temporal para cubrir la hipoteca, los gastos del hogar y mantener el nivel de vida que, según afirma, mantenían durante la unión.
Esto, sin contar la manutención infantil a sus hijos Giulietta y Gael Leonardo, de 11 y siete años respectivamente.
Las litigaciones del caso aún no han terminado y, por ende, no se conocen los resultados de esta disputa legal luego de que ella presentó el divorcio el año pasado tras 11 años de matrimonio. Martínez.
Su caso no es único
La cantante y actriz mexicana Paulina Rubio atravesó uno de los divorcios más largos y comentados del entretenimiento latino en 2012 con su expareja, el empresario Nicolás Vallejo Nágera, mejor conocido como “Colate”.
Después de cinco años de matrimonio (de 2007 a 2012), la pareja pasó a pelear en los tribunales por la custodia de su hijo Andrea Nicolás y una pensión alimenticia para el empresario de parte de la cantante.
En su momento, medios reportaron que «Colate» aceptó que Paulina le pague 243,000 dólares en tres años. Al ser consultada sobre si la información era correcta, Bismarck, abogada de la artista, respondió que no. Explicó que era un monto “imposible por un matrimonio tan corto”.
La propia Paulina ha declarado públicamente que le toca asumir gran parte de la carga financiera de sus hijos y de sus respectivos padres.
En el caso de Shakira, el empresario argentino Antonio de la Rúa exigió una indemnización de 100 millones de dólares por supuestamente ser el principal causante del éxito mundial de la estrella colombiana.
En Estados Unidos, la princesa del pop Britney Spears estuvo casada con Kevin Federline dos años, de 2004 a 2006. La expareja comparte dos hijos, Sean Preston, de 20 años, y Jayden James, de 19.
Federline reveló los detalles financieros de su divorcio con la cantante en octubre de 2025; explicó que recibió 20 mil dólares mensuales de manutención infantil por los dos niños y otros 20 mil dólares de pensión alimenticia durante la mitad del tiempo que duró su matrimonio (13 meses); la cifra osciló entre 1 y 1,3 millones de dólares.
La intérprete de «Stronger», Kelly Clarkson, también pagó pensión alimenticia a su exesposo Brandon Blackstock, tras un juicio extenso.
En 2021, un juez dictó que la cantante debía pagar pensión conyugal y otra alimenticia para sus hijos River Rose, de 7 años, y Remington Alexander, de 5, de quienes comparten la custodia legal.
La cantante y presentadora de televisión pagará un pago único de 1.326,161 dólares, así como pagos mensuales de 115,000 dólares en concepto de manutención conyugal hasta el 31 de enero de 2024, y 45,601 dólares mensuales en concepto de manutención infantil para sus dos hijos, según confirmó en una entrevista para la revista Today.
El modelo canadiense Gabriel Aubry y la actriz Halle Berry protagonizaron una batalla legal muy intensa por la custodia de su hija.
El acuerdo final obligó a Berry a pagar una fuerte suma mensual por concepto de manutención alimenticia para mantener el estilo de vida de la menor mientras estuviera con su padre.
La ganadora del Óscar tuvo que realizar un pago retroactivo de 115,000 dólares y 300,000 para cubrir los costos legales de Aubry por la disputa de la custodia de su hija de seis años, Nahla, tras la decisión del juzgado de Los Ángeles.