El municipio Villa Hermosa de La Romana es un sector en constante crecimiento con 117,445 habitantes; trabajan en mejorar su calidad de vida, pero hay un obstáculo por el que piden colaboración a las autoridades: las calles de todo el sector están sin asfaltar.
Reporteros del Listín Diario visitaron este municipio junto a voluntarios de Tzu Chi para presenciar el trabajo en los centros educativos de la fundación y escuchar los reclamos de los comunitarios.
Esta comunidad recibió hace 28 años a la fundación taiwanesa Tzu Chi, que ha fungido como un colaborador a lo largo de los años; han construido dos centros educativos, uno para estudiantes de básica y otro para el nivel secundario.
También contribuyeron al asfaltado de la calle principal de la comunidad que lleva el nombre de la fundación en su honor; a pesar de toda esta contribución, los residentes reconocen que para seguir avanzando se necesita la participación del gobierno para modernizar todo el sector.
Así lo expresa Narcisa De La Guarda, mejor conocida como Nelvita, una voluntaria de Tzu Chi en su municipio. “Nosotros estamos agradecidos con Tzu Chi y sabemos que siempre nos apoyan, pero se necesita trabajar unidos para continuar y la ayuda del gobierno es necesaria”, afirmó.
La condición de las calles es agravante para los envejecientes del sector; la fundación ayuda a 90 ancianos de la comunidad llevándoles alimentos, pero el traslado hacia centros médicos u otros servicios es complicado y el transporte, público o en emergencias, no pasa por estas calles.
“Esto afecta bastante, porque cuando hay personas que tienen dificultades de salud, cuando hay que sacarlas de ahí, hay mucha turbulencia por las calles que no tienen asfaltado, hay que sacarlas prácticamente en un motor, porque por aquí el transporte es malísimo, incluso el transporte público y los camiones de basura no quieren pasar”, explicó Nelvita.
La voluntaria abogó por que las personas vulnerables del sector necesitan mejores condiciones, “porque al tener la calle así, duran mucho tiempo las rutas para pasar, entonces la mayoría de las personas por ahí son muy vulnerables, no tienen transporte, son enfermas y tienen que valerse de otra persona; es una dificultad”, explicó.
Otra complicación que confirmaron varios residentes del sector es la electricidad; la mayoría de cableados de Villa Hermosa son colocados por los vecinos; las autoridades correspondientes no han electrificado la zona.
“Los transformadores están muy distantes, que hay que estarse subiendo de un lado a otro y eso es peligroso; muchos vecinos pusieron la luz ellos mismos porque no viene la central eléctrica por aquí, es un tema”, dijo Narcisa.
Al conversar sobre el trabajo gubernamental en la comunidad, la residente explicó que solo ven a los políticos “en tiempo de elecciones con promesas que no cumplen”, y por ende siente que “no contamos con ellos”.
Aseguran que la contribución de los dirigentes del sector, los trabajos que hace la fundación Tzu Chi yu el apoyo de las autoridades harán la diferencia y cambiaría la imagen del sector haciéndola más atractiva al visitante y los moradores.
“Entendemos que este sector no es millonario ni turístico, pero somos personas”, declaro Narcisa De La Guarda.