Dos parejas de hermanos, con edades entre cuatro meses y 10 años, quienes se encontraban junto a sus madres en la “Fundación Restaurando Vida, un Muerto que Revive”, fueron rescatados del lugar ubicado en Hatillo, San Cristóbal, tras determinar que los niños eran maltratados.
Junto a ellos se encontraban otros 9 menores, distribuidos en una casa de dos niveles y “casonas alrededor como si fuera una vencida”.
Los 13 niños fueron rescatados gracias a la alerta de otro niño que logró escapar y avisó a las autoridades.
La pareja de hermanos junto a sus madres fueron llevados a casa de protección, mientras que 10 de los menores están bajo la protección del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani).
“Tenemos 10 niños bajo protección de Conani y cuatro fueron devueltos a sus madres; estaban ahí con sus madres… Fueron sacadas de ahí, llevadas a un lugar de protección hasta tanto se ubique”, expresó Ligia Pérez Peña, presidenta ejecutiva del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia, al conversar en el programa El Día (Telesistema, canal 11).
El Ministerio Público realiza una investigación para determinar las condiciones en que fueron llevados y si tienen traumas físicos y psicológicos.
De acuerdo a declaraciones de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, los menores eran obligados a realizar labores pesadas con maderas para la construcción de una casa.
En el lugar fueron detenidas varias personas, incluyendo Ángel Gabriel Capellán, quien, según las autoridades, se desempeñaba como pastor dentro de la fundación.
“Esto es parte de una investigación que exige su continuidad, pero que gracias a la denuncia de este menor de edad las autoridades pudieron salvar a los menores de edad”, expresó Raful al dar la información el lunes.
Esta no es la primera vez que ese lugar es intervenido y se rescatan niños. En septiembre del año pasado, y en menor cantidad, también fueron rescatados otros niños, de acuerdo a declaraciones de Ligia Pérez Peña.