Nathalie Peña-Comas se vistió elegantemente de rojo y acompañada del multiinstrumentista mexicano Enrique Martínez conversó la noche del martes con sus invitados de cómo armó, canción por canción, su nuevo Ep “Quinto elemento: Tierra”, un homenaje a la música de México y en donde se atreve a hacerle un guiño al género de la bachata. De regalo dejó a los presentes dos hermosas interpretaciones.
“Quinto Elemento: Tierra representa una antología musical de varios álbumes que estaremos produciendo. En esta primera entrega se le rinde un tributo a la tierra y hemos elegido como protagonista a México, una nación de incalculable impacto cultural, artístico y gastronómico en toda Latinoamérica”, expuso Peña-Comas en el bar Juan Lockward del Teatro Nacional.
“Bésame Mucho” (de Consuelo Velázquez), “Esclavo y amo”, “Sombras nada más” (a ritmo de bachata) y “Luz de luna” son las canciones que con su espectacular voz de soprano obsequia la artista en esta producción.
Este nuevo álbum de la soprano marca una evolución definitiva en su carrera, al consolidar una profunda búsqueda interna de varios años, a través de una propuesta musical renovada. Esta producción introduce una nueva faceta vocal y artística que materializa su visión creativa más íntima, la cual fue desarrollada en colaboración con grandes leyendas de la música internacional.
SU SENTIR
“Esto es para mí este álbum que representa un nuevo paso, una nueva forma, un paso artístico nuevo, una nueva forma de canto, una búsqueda interna que he estado deseando desde hace ya muchos años y que finalmente creo que encontré la persona que entiende lo que estaba aquí adentro y junto a grandes leyendas internacionales”, expuso.
El disco rinde tributo al cancionero mexicano junto a figuras como Vinnie Colaiuta, Álex Acuña, Carlitos Del Puerto, Pedro Eustache y un homenaje póstumo de Ramón Stagnaro. Cada músico invitado para los arreglos de los temas tiene detrás una gran historia musical, y así la exponía Peñas-Comas, con la emoción de una niña con un juguete nuevo.
El productor mexicano Enrique Martínez dirigió la música de este proyecto sin fronteras. Su equipo de trabajo incluyó a Wesley Amorim como asistente de producción y a Gabriela Martínez como consultora creativa, logrando una propuesta con verdadero alcance internacional.
“Este álbum representa mi manera de entender el arte: sin fronteras, sin etiquetas y sin renunciar a mis raíces. Es la expresión de una artista que encuentra en la diversidad musical infinitas posibilidades para crear, emocionar y conectar con el mundo”, explicó en un encuentro con la prensa.
Conocido por su versatilidad como pianista y acordeonista, Martínez ha trabajado en producciones de figuras como Joan Sebastian, Julio Iglesias, Marco Antonio Solís, Julión Álvarez y Jenni Rivera incluyendo el recordado álbum Joyas Prestadas, además de haber participado como músico en bandas sonoras de producciones de Hollywood como Coco, de Disney-Pixar, e Ice Age: Continental Drift.
LA ESENCIA
La apuesta por la autenticidad y el talento humano define la esencia del nuevo proyecto discográfico de Martínez. Más allá de la búsqueda de la perfección técnica, el productor musical destaca el valor de la instrumentación en vivo como el pilar fundamental que otorga identidad propia a su más reciente producción.
Para Martínez, el verdadero desafío de este álbum superó los límites de la grabación convencional. “Producir estos temas no fue solamente grabar instrumentos o conseguir un buen sonido, sino tener una visión y saber escuchar”, explicó, subrayando que su rol principal consistió en diseñar un entorno idóneo para que músicos de trayectoria excepcional aportaran su personalidad y creatividad.
El productor concluyó que la verdadera riqueza del disco radica en la diversidad de su equipo. Según Martínez, la capacidad de conectar distintas sensibilidades, culturas y bagajes artísticos bajo una misma propuesta conceptual es el elemento diferenciador que convierte a este trabajo en una pieza única dentro del panorama musical actual.
LA PROPUESTA
El recorrido del disco comienza con la canción mexicana más universal de la historia: “Bésame Mucho”, de la compositora jalisciense Consuelo Velázquez. Aquí el clásico toma un aire distinto gracias a la participación especial del legendario percusionista peruano Álex Acuña, recordado por su trayectoria con la banda Weather Report.
Junto al ritmo de Acuña se suman el bajo del brasileño Itaiguara Brandão y el violonchelo eléctrico de Steve Vélez. La base musical se apoya en el piano acústico y los teclados de Enrique Martínez, acompañados por las guitarras acústicas, eléctricas, programación y requinto de Wesley Amorim, quien además comparte protagonismo con el trío de cuerdas de Fernando Montes de Oca, Francisco Martínez y el requinto de Teo Franco.
En las voces, Peña-Comas está respaldada por un coro que integran Gabriela Martínez, Héctor D. Félix, Wesley Amorim y el propio Enrique Martínez.