Cerca de RD$50,000 millones se proyectan en subsidios a los combustibles para terminar este 2026, quintuplicando la suma inicial de RD$8,000 millones, resultado de la crisis mundial del petróleo crudo agravada por la guerra en Ucrania y tensiones en Oriente Medio.
De acuerdo a lo explicado por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo Sanz Lovatón, esta suma ha sido contenida por el Plan Anticrisis para mantener la estabilidad macroeconómica nacional y que el déficit cuasifiscal.
Promulgado por la Ley 20-2026, este plan pretende recaudar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos adicionales para enfrentar las presiones económicas globales (como la crisis en Medio Oriente y el encarecimiento de los combustibles), proteger el poder adquisitivo de los hogares y sostener la inversión pública y los programas sociales.
“Para eso fue que el gobierno aprobó el plan anticrisis para tratar de generar algunos recursos frescos que pudieran paliar, y eso es lo que ha generado que la República Dominicana pueda mantener su estabilidad macroeconómica y pueda generar que el déficit cuasi fiscal no se haya disparado como si se hubiera disparado si estos 150,000 millones de pesos los hubiéramos tenido simplemente que pagar sin el plan anticrisis”, sostuvo el funcionario.
De no haberse aplicado estos subsidios selectivos, carburantes esenciales como el gasoil estimo que habrían registrado alzas superiores a los 100 pesos por galón.
Sumado a esto, también mencionó otros subsidios adicionales otorgados a los transportistas, con un incremento de casi RD$1,000 millones: el subsidio al déficit de la factura eléctrica y las ayudas específicas de pan y harina, mientras que sectores de régimen especial como las zonas francas operan bajo su normativa habitual.
Ante este panorama de incertidumbre, Lovatón afirmó que para proteger a los sectores de menores ingresos no se ha tocado el gas licuado de petróleo (GLP) y se ha intervenido lo menos posible las gasolinas y el gasoil regular, aplicando los últimos incrementos al gasoil óptimo y la gasolina premium consumidos en su mayoría por sectores de mayor nivel adquisitivo.
Asimismo, anunció un proyecto de reforma a la Ley de Hidrocarburos junto al Ministerio de Hacienda y Economía para lograr una planificación a largo plazo, evitando así fijar los precios semana a semana, introducir compras a futuro, mejorar la transparencia y focalizar mejor los subsidios.
“Estamos trabajando también en una propuesta de reforma a la ley de hidrocarburos, porque nosotros queremos hacer aún más transparente todo el proceso de hidrocarburo, que se explique mejor el tema de que no compramos combustible sin refinar, sino que compramos la gran mayoría de lo que compramos es combustible ya refinado”, indicó.
Con estos cambios se buscará focalizar aún más los subsidios para impactar más en los sectores de menores ingresos, además de introducir una mayor modernidad en la aplicación de los subsidios a los combustibles, lo cual terminaría mejorando el parque vehicular.
SuministroSanz Lovatón también habló sobre las restricciones de exportación de diésel temporales en Estados Unidos, las cuales no representan un peligro inminente a nivel nacional por los contratos a largo plazo, relaciones sólidas con proveedores globales y la economía robusta que posee, asegurando que esto no se dimensiona como una amenaza de desabastecimiento.