El cine dominicano inicia el 2026 con una propuesta que apuesta por romper la narrativa romántica tradicional.
“Animales”, dirigida y escrita por José Ramón Alamá y producida por Bougroup, llega a la cartelera nacional con una comedia adulta que se aleja del humor ligero para adentrarse en las complejidades emocionales de las relaciones de pareja, apostando por un retrato ácido y provocador sobre el deseo, la fidelidad y los límites morales.
La cinta, estrenada el pasado 5 de febrero, presenta la historia de un grupo de amigos cuya relación se ve sacudida cuando un juego aparentemente inofensivo despierta tensiones ocultas, celos y traiciones que exponen el lado más primitivo de sus vínculos.
Bajo esta premisa, la producción construye una narrativa que busca explorar cómo las relaciones afectivas pueden transformarse cuando se enfrentan a sus propios tabúes.
Uno de los mayores aciertos de “Animales” recae en su elenco. Pamela Sued, David Maler, Nashla Bogaert y Frank Perozo vuelven a apostar por una fórmula actoral que el público ya ha visto funcionar en producciones anteriores, consolidando una dinámica interpretativa sólida y convincente.
A esta combinación se suman Vitaly Sánchez y Pedro Casals, quienes asumen sus primeros roles protagónicos en el cine local y aportan frescura dentro de la narrativa.

La película coloca la sexualidad y el sexo como su principal motor dramático, utilizando estos elementos para explorar tabúes sociales y emocionales dentro de las relaciones modernas.
La historia se presenta en actos, recurso que permite segmentar los conflictos y ofrecer al espectador una visión progresiva de los distintos bloques narrativos, marcando el ritmo de la trama y guiando el desarrollo de las tensiones entre los personajes.
Alamá propone una estructura que se sostiene en el diálogo constante entre la comedia negra y el drama. La película utiliza el humor como vehículo para abordar temas sensibles como la infidelidad, la monotonía en las relaciones y la construcción social del deseo. Sin embargo, en algunos momentos el guion parece apostar más por el impacto situacional que por la profundidad psicológica de los personajes, lo que podría generar una percepción desigual en el desarrollo emocional de la historia.
Visualmente, “Animales” evidencia el crecimiento técnico del cine dominicano. La edición de Alejandro Hiraldo mantiene un ritmo dinámico que favorece el tono ágil de la producción, mientras la puesta en escena apuesta por una estética contemporánea que conecta con el público adulto al que está dirigida.
La película logra proyectar una factura técnica competitiva, alineada con la evolución que ha experimentado la industria cinematográfica local en los últimos años.
La producción representa un nuevo paso en la internacionalización del cine dominicano. La futura llegada de la película a Disney+ refuerza la presencia de contenidos locales en plataformas globales, un logro que evidencia el interés creciente por historias producidas en el país con proyección internacional.
“Animales” no pretende ofrecer respuestas definitivas sobre las relaciones humanas. Por el contrario, funciona como un espejo que invita al espectador a cuestionar los límites entre el amor, el deseo y la honestidad emocional.
La película asume riesgos temáticos y narrativos que pueden dividir opiniones, pero que, al mismo tiempo, consolidan la intención de diversificar las propuestas del cine dominicano contemporáneo.
Con esta producción, Bougroup y José Ramón Alamá apuestan por una historia que desafía el romanticismo convencional y coloca al público frente a la fragilidad de los vínculos humanos, recordando que, detrás de la civilización social, siempre existe un instinto difícil de domesticar.