Redacción Internacional
“Es una de mis partes favoritas de una vuelta al mundo”, me dijo una viajera conocedora, refiriéndose al cruce del Pacífico y añadiendo que: “El tiempo es bueno y todo el mundo está contento de poder descansar después de escalas en las Américas.”
El océano Pacífico es la característica individual más grande del planeta, cubriendo 70 millones de millas cuadradas. Es el océano más profundo y hogar de la colección mayor de islas; el archipiélago de Indonesia solamente, por ejemplo, cuenta con 17,508 islas.
Mi esposo Humberto y yo hemos cruzado el Pacífico siete veces, así que ya lo conocíamos, y ahora lo estábamos disfrutando de nuevo a bordo de la vuelta al mundo del barco Regent Seven Seas Cruises’ Seven Seas Mariner. Nos tomó cinco días ir de Cabo San Lucas, México, a Hilo, Hawái.

Y en verdad, después de nuestras visitas en las Américas sí estábamos listos para disfrutar de una navegación placentera –y una serie de días de 25 horas (¡qué rico!) a medida que nos dirigimos hacia el oeste, ganando horas cruzando varias zonas de tiempo.
Para mantenernos entretenidos, la naturaleza nos regaló horizontes infinitos y bellos amaneceres y puestas de sol, incluyendo una espectacular con destellos verdes.
Regent presentó charlas, sesiones de artes manuales, demostraciones culinarias, comidas gourmet, tés internacionales y actividades divertidas como una feria con “carreras de caballos” y competencias variadas.
Después de cinco días en alta mar dijimos con alegría: “Aloha, Hilo” (aloha significa hola, adiós, paz y merced). Hilo, en la “Big Island” (Gran Isla) es un puerto popular en la mayor de las islas hawaianas.
Tiene muchas atracciones, incluyendo encantos naturales de bosques pluviales y saltos de agua, y su joya principal es el Parque Nacional de Volcanes, con un Centro de Visitantes, el volcán Kilauea, el volcán Mauna Loa, fumarolas, tubos de lava y más. Habíamos visitado este parque en viajes anteriores, así que esta vez tomamos una excursión a Puna, un pueblo al sudeste de Hilo.
Puna es “el taller” de Pelé, la diosa del volcán en leyendas de Hawái que puede destruir, a veces, comunidades enteras con su lava, pero también crear.
Visitamos una de sus creaciones recientes allí, una playa de arena negra en Kalapana, creada por erupciones volcánicas en 2014 y 2018 –¡bella y dramática! También visitamos la Iglesia Pintada Estrella del Mar.
Esta preciosa iglesia, construida en 1927-1928 bajo la dirección del misionero belga Padre Evarist Gielen, cuenta con su interior pintado por Gielen con escenas de la Biblia. Los frescos y mosaicos son brillantes y dan un aspecto de tercera dimensión a la pequeña iglesia.
También relatan la historia del Padre Damián, un héroe moderno que se ofreció como voluntario para servir a la colonia de leprosos en la vecina isla de Molokai. El Padre Damián ofreció servicios médicos, construyó casas y ayudó a la colonia por 16 años, de 1873 a 1889, hasta que se enfermó de lepra y murió.
La Iglesia Católica lo canonizó, pero no importa la fe que tenga el visitante, es una inspiración escuchar su historia. La iglesia tiene estilo colonial y está registrada en el Registro de Lugares Históricos de Estados Unidos por su valor histórico y artístico.
Sigue la ruta
Después de la visita a Hilo disfrutamos de dos días en Honolulu en la isla de Oahu e hicimos escalas en otras islas de la cadena, incluyendo a Maui y Kauai.
“Hawái no es un estado de ánimo, sino un estado de gracia”, el escritor Paul Theroux una vez observó. Habiendo visitado sus islas varias veces, yo sé lo que él quiere decir: Hawái personifica belleza, gentileza y cortesía en su bienvenida al viajero.

En Honolulu, Oahu, como había pasado media docena de años desde nuestra última visita y más aún desde que habíamos tomado una excursión organizada allí, optamos por disfrutar de vistas icónicas, incluyendo la famosa Playa Waikiki y el volcán extinto Diamond Head.
También nos encantaron las vistas de la cordillera de Koolau y el mirador de Pali con sus panoramas de la costa de barlovento de Oahu.
Otras vistas incluyeron la Torre Faro Aloha, el Cementerio Nacional Punchbowl, en un volcán extinto con las tumbas de héroes de las Guerras Mundiales y Guerras de Corea y Vietnam; el puerto Pearl Harbor; el Palacio Iolani de la monarquía hawaiana, que es el único palacio real en los Estados Unidos.

También visitamos la impresionante estatua del Rey Kamehameha que unificó a las islas; el Ayuntamiento de Honolulu; el Capitolio del estado; el barrio chino; y las casas de los misioneros que se asentaron en Hawái. Antes de irnos de Honolulu, disfrutamos de un espectáculo folclórico con danzas y canciones de Hawái en el teatro del barco.
En la preciosa “isla jardín” de Kauai donde se han filmado numerosas películas de Hollywood, incluyendo “Jurassic Park” y “Jungle Book” de Disney, disfrutamos de un evento especial de la vuelta al mundo: una visita a la plantación Kilohana con un paseo en tren por sus ámbitos y un delicioso y espectacular “Luau” (fiesta tradicional con comidas hawaianas incluyendo cerdo kahlua y poi).
La danza del fuego resultó espectacular. También tomamos una excursión por la isla desde su puerto Nawiliwili, disfrutando de vistas de playas, el salto de agua de Opaeka y de la montaña Waialealea, el punto que recibe más lluvia del planeta –de 450 a 460 pulgadas anualmente.
Toda esta lluvia trae consigo regalos de verde vegetación y frecuentes bellos arcoíris –vimos varios, incluyendo uno precioso desde el salón de observación del barco.
En Maui, la llamada “Isla del Valle,” tomamos la excursión al lindo acuario Maui Ocean Center con más de 60 exhibiciones con gran variedad de vida marina de las islas hawaianas, incluyendo corales, marlín azul del Pacifico, peces globo tóxicos, tortugas verdes en peligro de extinción y focas.