En el marco de las 15 medidas anunciadas por el Gobierno para regular la migración, el Observatorio de Políticas Migratorias (OPM) se reunió este lunes con representantes del sector agropecuario del Cibao y la línea Noroeste del país para abordar los desafíos económicos y sociales que enfrentan en la vida rural.
Sin dar entrada a rodeos o titubeos, los agrarios expresaron con firmeza la importancia socioeconómica de su labor para la economía del país, destacando que la producción de banano representa un 92% de las exportaciones del país, que aportan un 27% del arroz que se produce y el 41% del tabaco.
En cuanto a ganadería destacaron que el Noroeste, es la Cuenca Lechera del país, pero que también es la capital del casabe y en plátanos, ocupa el tercer lugar en producción, equivalente al 7%.
La producción nacional no hace competencia a la falta de apoyo técnico, impacto del clima y falta de mano de obra regularizada que enfrentan.
En la reunión de trabajo con el OPM, dirigida a dar seguimiento al cumplimiento de las medidas de políticas migratorias referentes al sector que representan, participaron Lucía Mercedes Gómez y Jaime de la Rosa, parte de la directiva de la Asociación de Productores de Plátanos y Frutos Menores de Monte Cristi-Valverde Mao (Aplamonte); Martín Peña, director ejecutivo de la Asociación Dominicana de Productores de Banano (Adobanano); Gil Blas, presidente de Adobanano y Salvador Estévez, productor bananero.
A la mesa también se sumaron Diomary Durán, parte de la Asociación de Productores de Casabe (Asoprocasar), Franklin Espinal, presidente de la Federación de Ganaderos (Fedegana) e Iván Tío Pimentel, expresidente de la Federación Nacional de Arroceros
El Observatorio de Políticas Migratorias, estuvo representado por el presidente de la Comisión Ejecutiva y director de Listín Diario, Miguel Franjul; Alliet Ortega, Feliciano Lacen y Jacinto Pichardo, miembros de la comisión, así como Federico Jobine Rijo, Miguel Franjul hijo, Igor bucarrely y Doris Pantaleón, integrantes del Comité Técnico.

los jóvenes no se interesan
De la Rosa contó que aun cuando el mundo actual se inclina por las maravillas y comodidades que ofrece la tecnología, existen zonas rústicas del país donde todavía se practica la mano de obra en la agricultura y ésta aún no puede ser reemplazada por la ciencia.
“Sin mano de obra no hay agricultura y sin agricultura no hay alimento”, reforzó con la preocupación latente de que el cansancio está llegando a la gente del campo y el relevo generacional no se interesa por este oficio, dejando la incertidumbre a lugar.
Como consecuencia, las manos para alimentar a los animales, preparar el suelo, sembrar, controlar las plagas o cosechar se vuelven escasas, causando pérdidas irreparables en este sector.
la tecnología cuesta
Asimismo, denunciaron que, aun cuando un adecuado asesoramiento técnico resulta vital para optimizar recursos, mejorar la calidad de los cultivos y aumentar la rentabilidad, la realidad es otra, llevando a muchos agropecuarios a “desencantarse” y vender sus terrenos.
Si bien es cierto la existencia de programas para innovar en las técnicas de cultivo, Iván Tío Pimentel, expresidente de la Federación Nacional de Arroceros, reveló que esto resulta inviable debido a que muchos productores, en este caso de arroz, poseen menos de tres hectáreas, haciéndolos menos competitivos e impidiéndoles comprar maquinaria o tractores para sus labores, ya sea por temas de accesibilidad o conocimiento.
“La tecnología cuesta y toma tiempo cambiar la estructura de los productores”, enfatizó.
Con estas deficiencias expuestas, argumentaron que, como consecuencia, los planes del Estado como “Hambre Cero al 2028” no pasarán de ser solo declaraciones políticas sin contar con el respaldo suficiente para darle a la producción nacional los elementos que realmente necesita y así garantizar la seguridad alimentaria, protección empresarial y mejores precios para los consumidores.
el opm
El Observatorio de Políticas Migratorias (OPM), cumpliendo con las responsabilidades que les fueron asignadas mediante el decreto 215-25 del 20 de abril del 2025, ha sostenido reuniones con los diferentes sectores involucrado en el cumplimiento de las 15 medidas de control migratorio establecidas por el gobierno en abril del 2025. Además de realizar misiones de campo para verificar los avances en la aplicación de las mismas.
Fue creado como un espacio de intercambio ciudadano orientado a fortalecer la vigilancia organizada, la transparencia y participación de la sociedad civil en el diseño, monitoreo y evaluación de las políticas migratorias del Estado dominicano.