El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Tito Hernández, advirtió que la guerra con Irán y la creciente tensión en Medio Oriente ponen en peligro la comida de los dominicanos, debido al fuerte impacto que tendrá el alza de los combustibles sobre los costos de producción agrícola.
Hernández explicó que el encarecimiento del petróleo y del gasoil repercute directamente en la agricultura, ya que incrementa el costo de los fertilizantes, el transporte, la mecanización agrícola y el riego, factores fundamentales para la producción de alimentos.
El dirigente agropecuario señaló que República Dominicana importa cada año más de 400 millones de dólares en fertilizantes, por lo que cualquier aumento en los precios internacionales del petróleo o del gas natural impacta de forma inmediata los costos de producción del sector agropecuario.
Indicó, además, que en el campo dominicano operan más de mil motobombas para irrigar las tierras agrícolas, equipos que funcionan principalmente con gasoil, por lo que el aumento de los combustibles incrementará significativamente los costos de producción y afectará el rendimiento de los cultivos.