Dajabón, – El Padre Regino Martínez, califica el puerto seco, como una competencia de las familias ricas, de Santo Domingo y Dajabón, quienes quieren desplazar el comercio binacional que los pobladores fronterizos del norte y el sur, han impulsado desde que existe la frontera.
Dijo que económicamente los fronterizos no pueden competir con los que proponen la aduana seca, o puerto seco, pero que la fuerza de la unión organizada, nos capacita para negociar como personas conscientes que vivimos en sociedad, que hay que avanzar y que existe diferencias, que si sabemos aprovecharlas podemos convivir para superar el desorden y la violencia que genera irregularidad entre nosotros mismos y que nos beneficiamos del mercado binacional
Sin embargo, el religioso expresó, que aquí no es el pueblo que esta desordenado, ni son los haitianos que hacen desorden.
Martínez punto, que el desorden que se vive en la frontera es generado por la propias autoridades del gobierno, entre ellos los militares del Ejército de la República Dominicana (ERD), el CESFRONT, quienes permiten la entrada de manera irregular de los haitianos, mientras el Estado gasta una millonada para repatriarlos, los guardias los dejan entrar de nuevo al país.
Manifestó que el presidente inicia algo bueno y sus propias autoridades lo desbaratan, porque son los que mas se benefician con el desorden y las irregularidades.
En cuanto al desorden que se vive en el mercado fronterizo, dijo que es producto de que en este país y en la frontera no se respetan las leyes, ya que los primeros que se limpian con ellas, son los de la oficialidad, porque son los que mas se benefician del desorden.
Entre los que cito, a los militares, funcionarios de aduana y migración, legisladores y autoridades municipales, como los que mas se benefician de ese desorden.
“Aquí cuando se habló de la ampliación del mercado, de inmediato comenzó Riveron a vender los sitios, los posibles sitios que se iban a usar para la ampliación del mercado, ya están vendidos), manifestó Martínez.
Regino propuso para el buen funcionamiento del puerto seco, que se forme una comisión negociadora formada por representantes de la unión organizada, y que la ley se aplique para los de a pie, para que se controle el desorden que existe a nivel de abajo, mas el desorden de los que están arriba.