El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, resaltó cómo la madurez política ha permitido avanzar en reformas que impactan directamente la vida ciudadana.
Pacheco calificó a la Cámara de Diputados como un espacio «bastante complejo», donde convergen 190 legisladores y alrededor de 10 fuerzas políticas, lo que exige una capacidad constante de articulación y escucha.
El presidente de la Cámara Baja destacó que la República Dominicana ha transitado hacia un modelo de Estado Social y Democrático de Derecho. No es fácil ser el presidente de un órgano donde confluyen todas las fuerzas políticas.
El legislador habló en esos términos, al participar en el panel Reformas Estructurales y Poder Legislativo, que tuvo como moderador al vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), Servio Tulio Castaño Guzmán, dentro del marco de la conferencia del Poder Judicial 2026.
Manifestó que para construir consensos se tener la madurez de entender que el interés nacional es lo primero al momento de producir una reforma.
Al ser consultado sobre cómo ha logrado articular las reformas más complejas de los últimos años, Pacheco identificó tres pilares fundamentales, como lo es el fortalecimiento de las Comisiones, la apertura a la sociedad y la asesoría de expertos.
Destacó el trabajo técnico dentro de las comisiones permanentes ya que a su juicio ha sido el motor de los proyectos, señalando que la promoción de vistas públicas y consultas permiten a los ciudadanos y sectores organizados incidir en las leyes.
Pacheco reconoció la labor de magistrados y juristas destacados que, en su calidad de expertos, han guiado a los legisladores para comprender la profundidad técnica de las reformas.
Un aspecto curioso resaltado por Pacheco es la visión territorial, explicando que, en ocasiones, los intereses regionales (como los de los legisladores del Sur o del Este) logran unificar a diputados de distintos partidos por encima de las líneas partidarias para favorecer sus comunidades.
Para el legislador, el ascenso del país en términos de modernización de la justicia es innegable. «Felicito al Congreso Nacional porque hemos logrado reformas que no solo mejoran al Poder Judicial, sino que benefician a todos los actores y sectores de la sociedad dominicana», enfatizó.
Destacó la estrecha relación de asistencia técnica y colaboración que ha mantenido el Congreso Nacional con el Poder Judicial en los últimos años, lo que ha permitido un salto cualitativo en la modernización de la justicia dominicana.
Pacheco dio que leyes fundamentales como la de Casación (2-23) han sido determinantes para reducir la mora judicial, un avance que calificó como un «alto salto» en la eficiencia del sistema.
Un paquete de reformas para la agilidad ciudadana
Durante su intervención, enumeró varias piezas clave aprobadas en 2024 que, según sus palabras, la sociedad aún no ha terminado de «aquilatar» en su justa dimensión como la ley de Alquileres de Bienes Inmuebles y Desahucios: Definida como una «ley modelo» y ágil, que contó con el apoyo directo de la Suprema Corte de Justicia para su elaboración.
Igualmente, la Ley 167-21 de Simplificación de Trámites, enfocada en reducir la burocracia que históricamente ha afectado la administración de justicia, la ley de Jurisdicción Contencioso-Administrativa, que introduce figuras como el Abogado General del Estado para representar los intereses públicos ante la justicia.
Pacheco puso especial énfasis en la Ley Orgánica de Fiscalización y Control del Congreso, la cual busca normalizar las invitaciones e interpelaciones a funcionarios públicos.
«Esta ley permitirá que las invitaciones a los funcionarios ya no se vean como un ‘pecado’ o una confrontación, sino como un servicio legislativo periódico donde los actores del Estado rinden cuentas de su gestión ante el primer poder del Estado», explicó.
Defensa del Congreso: «Es imposible aprobar sin leer»
Ante las críticas constantes de sectores de la sociedad que acusan a los legisladores de aprobar leyes «sin leer», Pacheco fue categórico en su defensa del proceso parlamentario.
«La ciudadanía a veces es injusta con el Congreso», señaló. Explicó que, aunque los debates en el pleno duran unas pocas horas, el verdadero trabajo se realiza en las comisiones permanentes, donde las leyes se «desmenuzan» artículo por artículo.