Bajo un estricto dispositivo de seguridad fueron trasladados este lunes los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, al salón de audiencias donde se conoce el juicio preliminar en su contra.
El incremento en el número de efectivos se debe a incidentes ocurridos en la sesión anterior, cuando víctimas y querellantes increparon violentamente a los imputados, tildándolos de «asesinos» mientras eran retirados del tribunal.

A diferencia de comparecencias previas, el operativo de traslado presentó cambios significativos.
Agentes de Protección Judicial y miembros de la Policía Nacional custodiaban exclusivamente la puerta trasera del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, evitando así el contacto directo con la prensa y los manifestantes.
En esta ocasión los hermanos Espaillat ingresaron al edificio a las 9:58 la mañana, no entre 7:00 y 8:00 de la mañana como es costumbre.
El despliegue incluyó un cerco humano que acompañó a los empresarios a sala del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, donde el juez Raymundo Mejía conoce el proceso.
Los agentes dijeron que a la seguridad fue aumentada para garantizar la integridad física de los procesados y mantener el orden público dentro de la sede judicial
Actualmente, los alrededores del tribunal permanecen bajo vigilancia para prevenir nuevos altercados con los familiares de las víctimas y asegurar el desarrollo normal de la audiencia.