Pese a que se vive la era de la IA y de adelantos tecnológicos, el puesto de vacunación del Centro Sanitario de Santo Domingo aún toma los apuntes a mano; tiene en libros manuscritos sus registros de los últimos 25 años, mientras que, de los vacunados antes de esa fecha, no guarda ni el recuerdo.
La colocación de vacunas en el Centro Sanitario de Santo Domingo data de 1957, llamado entonces Centro Sanitario Ciudad Trujillo. En ese momento se buscaba prevenir enfermedades como: difteria, tosferina, tétano, viruela, poliomielitis y tuberculosis, según se explica en su página web.
Desde entonces, tanto el esquema de vacunación como la planta física, donde además de vacunas se ofrecen diversos servicios de salud, han sido ampliados y restaurados, pero, la tecnología nunca ha llegado allí, por lo que los registros de vacunados siguen tomándose a mano y almacenados en libros.
Pero, en estos libros, se encuentra solamente el historial de inmunización de todos los vacunados a partir del 2001, cuando al esquema nacional se introdujo la vacuna Pentavalente, pero de todos los que recibieron vacunas en ese puesto antes de esa fecha, no tienen ni rastro.

Considerado por muchos años uno de los puestos de vacunas de mayor demanda de la capital, en el puesto del Centro Sanitario lo único que se anotaba anteriormente era el nombre del vacunado y el tipo de vacuna aplicada, lo cual se hacía en una tarjeta de vacunación que se entregaba y aún se entrega, a los padres o tutores de los niños.
Los padres tenían el compromiso de llevar la tarjeta a la próxima cita, pero el puesto no se quedaba con ningún registro o récord de eso, según explican empleados que tienen años laborando allí.
De ahí que, pese a que se vive la era de la inteligencia artificial (IA) y de adelantos tecnológicos, llama la atención ver como en el puesto de vacunas del Centro Sanitario de Santo Domingo (hoy Centro Clínico y Diagnóstico), que por año fue el principal de la capital, aún se toman los apuntes a mano y en libros.

constancia de vacunas
Con el paso del tiempo, la pérdida, daño o deterioro de la tarjeta de registros de vacunas, se hace cada vez más común, por lo que casi a diario llegan al centro sanitario personas en busca de una constancia de vacunación para distintos fines, sobre todo estudios o consulares.
En los primeros 11 días de este mes de junio, ya se habían recibido seis solicitudes de este tipo. Ante esta disyuntiva, el puesto de vacunación ha implementado emitir una certificación o constancia, tomando en cuenta las vacunas que se aplicaban de acuerdo a la época descrita por el solicitante, que puede abarcar, 25,30, 40 e incluso más de 50 años atrás.
Aunque como forma de protegerse, al pie de la certificación se especifica que no guardan registro o récord de vacunación de personas que se hayan vacunado allí antes del 6 de diciembre del año 2001.
esperando la automatización
Aunque hace varios años las autoridades de salud llevaron al centro algunas computadoras y se esparció la promesa de que se iniciaría la automatización, todavía el proceso no arranca, aunque los empleados siguen aguardando con esperanza el anhelado comienzo.

A pesar de que actualmente los puestos de vacunación han proliferado, manteniendo la Dirección de Inmunoprevenibles por Vacunas (DIV), anterior PAI, unos 1,500 puestos a nivel nacional, en el ubicado en el centro sanitario se reciben unos 80 pacientes diarios entre niños y adultos. El esquema nacional de vacunación incluye unas 18 vacunas.

Servidores reconocen que el proceso manual hace más difícil la labor, y se pierde un mayor tiempo en el llenado de libreta y las anotaciones en el libro de registro y colocar citas. “Todo el que viene dice que se vacunó aquí, por lo que buscamos en esos libros, pero si es después de esa fecha, le damos la constancia”, explican.
El Centro Sanitario de Santo Domingo, ubicado en la calle Galván casi esquina Francia en Gascue, tiene una importante historia en los logros de la inmunización y prevención de enfermedades del país.
El esquema de vacunación y su demanda fue ampliándose con los años, llegando a convertirse durante muchos años como el principal puesto de vacunación de la capital. “Es el que tiene la mejor cadena de frío para conservar la calidad de la vacuna “, se decía con frecuencia entre pediatras.
Actualmente lleva el nombre de Centro Clínico y Diagnóstico Santo Domingo, donde se ofrece una amplia gama de servicios, y su remodelada planta física luce limpia y organizada. Además que sigue ampliándose, estando en proceso de terminación un nuevo centro de imágenes.