La calle Paco Escribano, en el sector La Isabela, se ha convertido en lo que sus residentes califican como un “cementerio de camiones”.
Según denuncias de la comunidad, varios vehículos recolectores de basura averiados permanecen estacionados en la vía pública durante meses.
Algunos de ellos conservan toneladas de desechos en su interior, mientras la basura se acumula en distintos puntos de la calle y alcanza un arroyo que desemboca en el río Isabela.
Durante un recorrido por el lugar, reporteros de Listín Diario constataron la presencia de camiones estacionados a lo largo de la vía y grandes vertederos improvisados.
En uno de los vehículos aún es visible la inscripción “Junta Municipal de Pantoja”.
La chatarra acumulada no solo representa un problema ambiental y de salud pública, sino también un obstáculo crítico para la movilidad, especialmente para los estudiantes de un centro educativo cercano.
Luis Junior González, residente de la zona, explicó que los vehículos ocupan cerca de la mitad de la vía e impiden el paso seguro de los alumnos.
“Esos camiones no dejan que los niños crucen. Hay por lo menos tres camiones que tienen más de un año varados ahí. Los moradores y la junta de vecinos hemos buscado respuestas ante las autoridades, pero hasta el momento no hay solución”, denunció.
Wilki Martínez, otro comunitario, cuestionó la inoperancia de la flota. Afirmó que hay más de cinco unidades inservibles que pasan meses abandonadas. “Antes tiraban la basura ahí; ahora dejan los camiones dañados y no los vuelven a mover nunca”, manifestó.
Riesgo sanitario y aislamino.
Los efectos de la contaminación son cada vez más evidentes para las familias de La Isabela. El cúmulo de desperdicios se ha convertido en el principal foco de plagas y enfermedades transmisibles.
Martínez expresó su preocupación por el mal olor, la plaga de moscas y la contaminación directa hacia el arroyo que nutre al río Isabela.
Para Mabel de la Rosa, la situación ha deteriorado gravemente su calidad de vida. Relató que desde que compró su vivienda, hace diez años, la basura ha estado presente, obligándola a mantenerse encerrada.