Sellada su plaza en la final del US Open, el alemán Alexander Zverev se felicitó este viernes por cómo ha mantenido la ambición tras lograr su ansiada primera corona de Grand Slam en Roland Garros.
Desde esa victoria en junio, Zverev avanzó hasta la final de Wimbledon, donde cayó ante Jannik Sinner, y este viernes a la del Abierto de Estados Unidos, con un triunfo en semifinales ante el ruso Kharen Khachanov en tres sets.
Ganar un Grand Slam «era el objetivo máximo, pero ahora queremos más. Queremos lograr cosas más grandes. Seguimos trabajando muy duro para eso», recalcó el número dos mundial ante la prensa.
En la final del domingo se enfrentará a un estadounidense, Ben Shelton o Frances Tiafoe, lo que asegura una atmósfera asfixiante en la pista central a favor del jugador local.
El ambiente será completamente opuesto al de la primera final que jugó Zverev en 2020 en Nueva York cuando, en una pista vacía por la pandemia de coronavirus, dejó escapar dos sets de ventaja ante Dominic Thiem.
«Era mi primera final de Grand Slam. No tenía experiencia. Todavía era un chico joven, todo es diferente», recordó.
Tuve esa cicatriz «hasta que gané en París. Creo que había dudas sobre si alguna vez iba a ganar uno. Ahora que lo he hecho está bien», afirmó. «Estoy seguro de que el ambiente será muy diferente el domingo, sin importar contra quién juegue, pero lo estoy esperando con muchas ganas».
«Será una sensación fantástica jugar una final en una (pista) Arthur Ashe con todas las entradas vendidas y no en un vacío», anticipó.
«Para mí, un público ruidoso y enérgico siempre es fantástico mientras sea justo, mientras no interrumpa en medio de los puntos. Fuera de eso, siempre disfruto este tipo de ambientes», aseguró.
Con un triunfo el domingo, Zverev cerrará el año con dos trofeos de Grand Slam mientras los gigantes del circuito, Sinner y Carlos Alcaraz, se quedaron en uno en una temporada en que sufrieron diversas lesiones.
«Yo creía en ello, creía que era posible. Creo que no muchos de ustedes lo hicieron», dijo con una sonrisa a los periodistas. «La pregunta siempre era si Carlos y Jannik iban a jugar las cuatro finales de Grand Slam entre ellos otra vez».