Caminar por el sector Salomé Ureña se ha vuelto un problema para los residentes de la zona; afirman que llevan más de dos meses esperando una solución a la acumulación de agua estancada que provoca malos olores, cunas de mosquitos y los obliga a tomar otras rutas para llegar a sus destinos.
La problemática mantiene en preocupación a los vecinos de la zona, quienes afirman que han recibido visitas del personal del Ayuntamiento de Santo Domingo Norte, pero solamente han observado el problema; hasta la fecha no han intervenido en el problema.
Uno no puede caminar por ahí. “Todo el mundo tiene que dar la vuelta por la avenida principal”, expresó con dolor Altagracia Ureña.


La comunitaria manifestó su preocupación por los malos olores, que, según mencionó, se vuelven más intensos durante la noche. También se le agrega el miedo de que el agua acumulada pueda reproducir mosquitos y sea un riesgo para los que viven cerca.
De acuerdo con los residentes, el problema comenzó después de que se levantara una pared en un terreno al frente del “estanque”, lo que impide que el agua siga su curso.

“Eso es un mal olor que ya está llegando de noche. Es horrible, eso no se puede aguantar”, agregó Ureña.

Los moradores esperan que las autoridades municipales les den una respuesta que permita eliminar el agua estancada y los malos olores que forman parte de su vida cotidiana desde hace dos meses.