La Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o El Pomier, además de resguardar una de las mayores riquezas naturales y arqueológicas del Caribe, ofrece un espectáculo majestuoso a quienes alcanzan su cima, su mirador. Quienes se atreven a recorrer el camino rocoso que va desde las cuevas hasta la cima de la montaña, pueden observar los 26.52 kilómetros cuadrados del municipio de San Cristóbal.
La provincia San Cristóbal cuenta con una población de 688.828 habitantes, según el censo realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Los 4.43 kilómetros que rodean toda el área protegida se encuentran cubiertos de naturaleza y grandes arbustos que componen el bosque donde se encuentran aves endémicas como el carpintero, cigua palmera, barrancolí y el cuatro ojos, un ave paseriforme de la familia Phaenicophilidae endémica que se encuentra en el paraje El Pomier, ubicado en la sección Borbón del municipio San Cristóbal.
Sus zonas rocosas hacen un camino hacia lo que los guardabosques que se encuentran en el área conocen como “El mirador”, un espacio desde la cima de una de las montañas en el lugar donde se observa todo San Cristóbal y parte de la capital.
Los guardias forestales dicen que para los turistas es calificado como “una vista increíble a la ciudad” y donde se disfruta de la naturaleza que se debe preservar.
Dentro del bosque de la reserva histórica conocida como Pomier se encuentran formaciones de la naturaleza entre los árboles, como los caminos formados por algunas palmas que abren paso a las maravillas de un camino de aventura.
Desde la entrada se respira el aire puro que emanan los grandes árboles de Mamón (uno de los frutos que más abundan en el área del bosque), Jobo, Almacigo, Cacao, Franboyán, Guáyiga, Mango, Copey, Roble, Caoba, entre otros que aún no son descubiertos por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
“Nuestros ancestros hacían bollo de guáyiga y la chola, que es una especie de masita aplanada que todavía se tiene la costumbre de hacer en algunos lugares del país, como una de las tradiciones taínas”, mencionó José Corporán, miembro del cuerpo de guía del Pomier.
Explicaba durante el recorrido que la guáyiga es un tubérculo que los taínos extraían de la tierra para guallarlo y extraer el almidón. Proceso parecido a la elaboración del casabe.
Aunque este bosque natural no suele ser visitado por los dominicanos, los extranjeros disfrutan de la travesía que los lleva a las vistas que regala la naturaleza.
Entre el enfrentamiento del ser humano para destruir la naturaleza, está la lucha por permanecer y brindar un oxígeno puro que esparcen sus plantas. La protección de estas áreas se encuentra en proceso y llevando ideas para habilitar espacios de recreación familiar.
“Queremos habilitar un área que sirva para que las personas hagan campín aquí, aunque pueden venir a realizar campamentos avisando al Ministerio de Medio Ambiente, pero queremos crear más zonas de vigilancia y áreas para que las personas vengan a disfrutar en familia”, conversó Robby Garcia, administrador de áreas protegidas.
Cuevas del Pomier
Al visitar la primera cueva, una de las 57 que se encuentran en el lugar, se observaron murciélagos frugívoros, insectívoros y polinívoros, los cuales, aclarado por José Corporán, no resultan peligrosos para los humanos y sirven de aporte para el medio ambiente por su manera de alimentarse de los recursos de la naturaleza.
En el lugar, protegido desde 1969, se han registrado unas 6,000 pictografías y más de 500 petroglifos, distribuidos en las cuevas que se encuentran expuestas al público.
Esta muestra de arte rupestre representa la cultura taína en el país y cada una de sus simbologías, como el dios del sol y Tabeira, que representa la madre tierra en representación de rana.
Las rocas de caliche representadas por las estalactitas —son las que bajan desde el techo— con las gotas que derrama del techo crean las estalagmitas —se forman desde la tierra— estas piedras logran unirse hasta luego de 100 años.
En un momento del recorrido por la cueva, el guía invita a los turistas a cerrar sus ojos, apagar las luces de los celulares o linternas para disfrutar del sonido y relajación que brinda la cueva, descrito por muchos como “una experiencia inolvidable”, parte de un ejercicio de relación para el disfrute del ambiente.
Otra cueva visitada es la llamada “cueva el puente”; recibe este nombre debido al puente natural de roca que atraviesa la entrada a la cueva. Esta, a pesar de ser una de las más complicadas para visitar, es recurrida por turistas para apreciar la formación de rocas que posee, al igual que observar su interesante hueco, del cual se desconoce la profundidad.
Ley que regula protección de áreas naturales
La Constitución de la República Dominicana establece la necesidad de asegurar el uso eficiente y sostenible de los recursos naturales de la Nación, acorde con la necesidad de adaptación al cambio climático (artículo 194).
En esta línea, la Ley General sobre Medio Ambiente tiene por objeto establecer las normas para la conservación, protección, mejoramiento y restauración del medio ambiente y los recursos naturales, asegurando su uso sostenible (artículo 1).
Esta Ley propende por la protección de los recursos naturales, la disminución de su vulnerabilidad, la reversión de las pérdidas recurrentes por uso inadecuado del medio ambiente y los recursos naturales.
La Ley Sectorial de Áreas Protegidas, No. 202-04, en su artículo 33, ratifica la condición de “patrimonio inalienable del Estado” de las cuevas del Pomier como áreas protegidas. En ese sentido, nadie puede usufructuar o disponer de ellas de acuerdo con lo establecido en la ley, sus reglamentos y normas, tal como indican las disposiciones vigentes en la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales, número 64-00, del 18 de agosto del 2000.
El Monumento Natural Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o del Pomier fue incorporado al sistema de áreas protegidas mediante el Decreto número. 295-93 del 2 de noviembre de 1993 y posteriormente incorporado al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), mediante la Ley 202-04, clasificándose como Monumento Natural en la categoría III, que establece los siguientes usos permitidos: investigación científica, educación, recreación, turismo de naturaleza, infraestructura de recreo e infraestructura para uso público, con las características especificadas y definidas por su plan de manejo y autorizadas por el Ministerio de Medio Ambiente.
Las áreas protegidas constituyen una garantía para la conservación del patrimonio natural y cultural de la nación dominicana, la estabilidad de su sistema ecológico, la protección de las cuencas hidrográficas y la producción de agua, así como la prevención de desastres naturales y la moderación de los cambios climáticos.
Abinader sobre rescate reserva del Pomier
El presidente Luis Abinader anunció durante su mensaje del 27 de febrero el plan de rescate y protección del Monumento Natural Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o del Pomier, por lo que quedó prohibido de forma inmediata todo tipo de actividad minera y se inició un proceso para convertirlas en la Capital Prehistórica del Caribe.
Abinader dijo que, una vez terminados los trabajos de restauración, solicitará a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que esta referencia arqueológica de la región sea declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.
“Veintitrés años después, tanto las operaciones mineras legales como ilegales continúan afectando el núcleo y la zona de amortiguamiento del Monumento Natural y, por esta razón, hoy nos enfrentamos a la imperiosa necesidad de rescatar este patrimonio que nos pertenece a todos los dominicanos. No vamos a esperar más”, señaló el mandatario.
Para el proceso de rescate de las Cuevas del Pomier, el presidente dijo que ha encomendado al Ministerio de Medio Ambiente, al de Cultura y al de Turismo, así como a la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), a la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales (Propeep) y a Supérate la ejecución inmediata de un plan de acción orientado a transformar las Cuevas del Pomier en la Capital Prehistórica del
Caribe.
La Resolución número 013/2025, firmada por el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, el 26 de febrero de 2025, indica que el organismo rector del medio ambiente realizó inspecciones técnicas, que indicaron incumplimiento y violaciones a la legislación ambiental vigente sobre el área protegida de las Cuevas del Pomier, a causa de actividad minera en la zona núcleo.
El incumplimiento de la misma dará lugar a la aplicación de las sanciones, de conformidad con disposiciones legales y procedimiento sancionador, dispuesto por la Ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Ley 202-04 Sectorial de Áreas Protegidas, la Ley 113-07, sobre los Derechos de las Personas en sus Relaciones con la Administración y de Procedimiento Administrativo, así como el reglamento para Control, Vigilancia e Inspección Ambiental, emitido mediante la Resolución 18/2007, y sin perjuicio de la responsabilidad civil o penal que se deriven de dichas acciones.
La prohibición establece que la Dirección Jurídica del Ministerio de Medio Ambiente deberá notificar a la Dirección General de Minería (DGM) la presente resolución a los fines de solicitar de manera formal la reducción de las concesiones mineras, indicando los límites del área a preservar, con las debidas coordenadas.
Un poco de historia
El nombre original de «Pommier» le fue impuesto por los primeros pobladores de origen francés, quienes notaron la abundancia de la fruta conocida como mamón (Annona muricata), y la compararon con la manzana («pomme» en francés) por su color rojizo al madurar y así le llamaron a la zona.
Esta área protegida cuenta con 54 cuevas, 30 de las cuales poseen más de 4 mil pictografías y petroglifos pertenecientes por lo menos a dos culturas indígenas, que son la Igneri y la Taina.
Estas cuevas son consideradas como la capital prehistórica de la República Dominicana, además de su rica biodiversidad, ya que de las 18 especies de murciélagos que existen en la isla Hispaniola, existen 7 en la Reserva Antropológica Cuevas del Pomier.
El Monumento Natural Cuevas de Borbón, también conocido como Pomier, fue reconocido desde el siglo XIX como una referencia arqueológica fundamental en nuestra región, y en 1969 se le otorgó protección mediante la Ley 492. No obstante, durante décadas, la práctica de la minería no metálica en la zona ha generado conflictos constantes entre las autoridades, las comunidades y las empresas operantes.