En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Agua, que se celebra cada 22 de marzo, este viernes 20 de marzo diversas instituciones unieron esfuerzos en el municipio de Dajabón para resaltar la importancia del cuidado y la calidad del agua, especialmente en la formación de las nuevas generaciones.
La jornada fue organizada de manera conjunta por Living Water International y la Asociación de Pastores Unidos con Cristo Para Siempre, en coordinación con los centros educativos Escuela Francisco Javier Ureña Canela y Escuela Generoso Alejo Lombert, quienes se sumaron activamente a esta significativa iniciativa.
Durante la actividad, se desarrollaron acciones educativas y de concienciación dirigidas a estudiantes, destacando la importancia de enseñar a los niños sobre el valor del agua desde temprana edad. Asimismo, se realizó la entrega de materiales educativos que contenían tips para el ahorro del agua, orientados a fomentar hábitos responsables tanto en el hogar como en la escuela.
Como parte integral de la jornada, se elevaron oraciones en agradecimiento a Dios, reconociendo el agua como una bendición esencial para la vida, y al mismo tiempo los presentes asumieron un mayor compromiso con la preservación y el uso responsable del agua.
Se enfatizó que el acceso al agua potable y su uso responsable impactan directamente en áreas fundamentales como:
La salud, al prevenir enfermedades y promover una mejor calidad de vida.
La educación, ya que niños saludables tienen mayores oportunidades de aprendizaje.
La economía, al reducir gastos en salud y fomentar comunidades más productivas.
La disminución de conflictos, dado que el acceso equitativo al agua contribuye a la paz social.
La vida misma, siendo el agua un recurso esencial para la existencia humana y el desarrollo sostenible.
Las instituciones organizadoras resaltaron que este esfuerzo conjunto refleja un compromiso genuino con la protección de este recurso vital. Tanto Living Water International, como la Asociación de Pastores Unidos con Cristo Para Siempre y los centros educativos participantes, coincidieron en la necesidad de honrar y cuidar el agua, reconociendo su valor como un preciado líquido indispensable para la humanidad.
Esta actividad reafirma la importancia de la colaboración entre organizaciones de fe, entidades educativas y la comunidad, como una vía efectiva para sembrar conciencia y responsabilidad en las futuras generaciones.
Por Otacilio Ferreira

