Una beca puede significar el inicio de grandes desafíos, pero para Iara, Wesley y Cristianyeli representa el impulso para convertir aquello que disfrutan en un proyecto de vida que se materializará por medio del programa Excelencia Popular 2026.
Con edades, carreras y aspiraciones diferentes, los tres jóvenes recibieron una oportunidad a través del Banco Popular que ahora visualizan como el comienzo de una nueva etapa, marcada por el esfuerzo, la preparación profesional y el deseo de aportar a la sociedad.
contabilidad
A sus 16 años, Iara Mariel Lora Rondón ya tiene una idea clara del camino que quiere recorrer. Estudiará Contabilidad en la Universidad O&M, una decisión que nació de su afinidad con las matemáticas y su gusto por resolver problemas numéricos desde su formación en el bachillerato.
“Siempre me ha gustado la matemática, resolver cosas y creo que fue una oportunidad; pensé que sería una buena oportunidad para un futuro, para un buen trabajo y realmente después de conocer un poquito más sobre la carrera, me gustó”, contó Lora Rondón, quien mostraba la alegría de recibir la beca.
Para Lora Rondón, la oportunidad de continuar sus estudios también está relacionada con una meta profesional concreta: formar parte del Banco Popular.
“Mi meta sería trabajar acá en Banco Popular y ser parte de esta hermosa familia y de esas personas que se esfuerzan día a día para un buen futuro”, expresó con entusiasmo.
Su historia apenas comienza. Con una carrera por delante y una idea definida de lo que quiere alcanzar, Iara ve en sus estudios la posibilidad de prepararse para el futuro que imagina.
mecatrónica
Wesley Rosario, de 20 años, también tiene claro hacia dónde quiere dirigir sus esfuerzos. Estudiará Mecatrónica en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), una carrera que espera utilizar como herramienta para crear soluciones que faciliten la vida de otras personas.
“Yo voy a estudiar mecatrónica y, como mecatrónico, voy a tratar de desarrollar productos que ayuden a las personas a tener una vida más cómoda y aumentar el desarrollo en la República Dominicana”, expresó el joven que desea transformar su vida a través de la tecnología.
El joven de 20 años no tiene planes profesionales; detrás de su amor por la tecnología se encuentra una motivación personal. Su abuelo fue una de las personas que siempre confió en él. Aunque lamentablemente falleció antes de verlo comenzar esta nueva etapa, Rosario conserva el recuerdo de saber que estaba orgulloso de sus logros.
Ese recuerdo acompaña ahora al joven mientras se prepara para iniciar su formación universitaria y convertir sus conocimientos en proyectos que, algún día, puedan contribuir al desarrollo del país.
analítica y ciencia de datos
Para Cristianyeli Montero, la elección de carrera comenzó a tomar forma durante su bachillerato técnico de Comercio y Mercadeo. Allí descubrió que una de las actividades que más disfrutaba era trabajar con información.
“Siempre me di cuenta de que lo que yo más disfrutaba era recopilar y analizar datos, trabajar con estadísticas, organizar información”, relató.
Esa inclinación la llevó a elegir Analítica y Ciencia de Datos en el Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), una carrera con la que espera continuar desarrollando aquello que comenzó a descubrir durante su etapa escolar.
Para ella, la beca tiene un significado que trasciende el aspecto económico. La oportunidad representa acompañamiento y la posibilidad de crecer en diferentes ámbitos.
“Más que una ayuda económica, representa un gran apoyo para mí porque, además de simplemente brindar una ayuda económica, ellos también brindan apoyo y acompañamiento y también nos dan la oportunidad de desarrollarnos tanto de forma personal como profesional”, afirmó.
El comienzo de un nuevo capítulo
Cada uno de los protagonistas lleva historias diferentes, pero cada uno coincide en algo: la oportunidad que recibieron no representa una meta cumplida, sino el comienzo de todo aquello que todavía aspiran a construir.
Iara quiere convertir su pasión por los números en una carrera profesional; Wesley sueña con crear soluciones que hagan más cómoda la vida de las personas; y Cristianyeli encontró en los datos el camino hacia su futuro.
Ahora, cada uno tendrá por delante nuevos retos, aulas, profesores y conocimientos. Pero también una responsabilidad: aprovechar la oportunidad que recibieron para acercarse al futuro que alguna vez imaginaron.
Sobre el programa de becas
El programa Excelencia Popular 2026 cuenta actualmente con una red de 23 instituciones académicas aliadas, entre universidades, centros de formación técnica e instituciones de educación inclusiva.
En esta nueva entrega, el programa beneficiará a 61 jóvenes de escasos recursos con una cobertura completa de sus estudios de grado, equipos informáticos para apoyar su formación académica y la posibilidad de realizar pasantías como parte de las oportunidades que ofrece el programa para acercarlos al mercado laboral y los nuevos profesionales que demanda el país.
Los nuevos beneficiarios se integrarán a una comunidad que alcanza las 694 personas: 393 egresados y 301 becados en activo.