El uranio enriquecido de Irán debe ser «retirado» antes de que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la república islámica pueda considerarse terminada, declaró el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una entrevista el domingo.
«No ha terminado, porque aún queda material nuclear -uranio enriquecido- que tiene que ser retirado de Irán. Todavía hay instalaciones de enriquecimiento que deben ser desmanteladas», dijo Netanyahu en un fragmento de una entrevista emitida el domingo en el programa «60 Minutes» de la cadena CBS.
«Se entra y se saca», afirmó el dirigente israelí cuando se le preguntó cómo podría retirarse el uranio.
Netanyahu afirmó que el presidente estadounidense, Donald Trump, mantenía una postura similar.
«No voy a hablar de medios militares, pero el presidente —lo que el presidente Trump me ha dicho— es: ‘Quiero entrar allí'».
Esa declaración contrasta con la postura pública de Trump. El republicano de 79 años se enfrenta a una creciente presión interna para poner fin a la guerra con Irán e insiste en que el programa nuclear de Teherán ha sido contenido.
En una entrevista emitida este domingo —aunque, al parecer, grabada con anterioridad—, Trump declaró que Irán está ya «militarmente derrotado» e insistió en que el uranio podría ser retirado «cuando se quiera».
«Lo conseguiremos en algún momento, cuando queramos. Lo tendremos bajo vigilancia», le dijo a la periodista de televisión independiente Sharyl Attkisson. «Lo tenemos muy bien vigilado. Si alguien se acercara al lugar, nos enteraríamos y los haríamos volar por los aires».
Al ser consultado por la cadena CBS sobre cómo podrían extraerse las reservas de uranio de Irán, Netanyahu respondió que preferiría un acuerdo.
«Creo que se puede hacer básicamente. Ese no es el problema. Si se llega a un acuerdo, se entra y se retira, ¿por qué no? Esa es la mejor manera».
Ante la insistencia sobre si existen opciones militares para incautarse del uranio oculto, Netanyahu declaró: «No voy a hablar sobre nuestras posibilidades militares, nuestros aviones ni nada por el estilo».
«No voy a establecer un cronograma, pero sí diré que se trata de una misión de suma importancia», añadió.
Además de la cuestión aún sin resolver de las reservas de uranio, el dirigente israelí señaló que existen otros objetivos bélicos que todavía no se han cumplido.
«Quedan grupos a los que Irán apoya, así como sus misiles balísticos, que siguen queriendo fabricar. Ciertamente, hemos mermado gran parte de esa capacidad, pero todo ello sigue ahí y queda trabajo por hacer», afirmó.
Israel se mantiene como un aliado clave de Estados Unidos, pero Netanyahu dijo que le ha manifestado a Trump su interés en que los impuestos que se destinan a Israel lleguen a «cero», más temprano que tarde. En la actualidad, recibe 3.800 millones de dólares al año.
«Pienso que es momento de que nos desvinculemos del apoyo militar restante» del Pentágono, afirmó. «Empecemos ahora, y hagámoslo durante la próxima década».
Netanyahu también reconoció que sabía que Pekín respalda a Irán.
«China da una cantidad de apoyo (a Teherán), y componentes específicos para la fabricación de misiles», dijo el líder israelí. «Pero no puedo decir más sobre eso».
También habló sobre el optimismo de que un derrocamiento del gobierno iraní podría significar «el fin de Hezbolá», así como de Hamás y los hutíes.
«Todo el andamiaje de la red terrorista que Irán construyó colapsa si el régimen iraní colapsa».
Sin embargo, se abstuvo de predecir tal caída de la República islámica. «¿Es posible? Sí. ¿Está garantizado? No».