Con la llegada del verano no faltan quienes hacen planes para darse un chapuzón en alguna de las tantas playas que tiene República Dominicana.
Sin embargo, de un tiempo a la fecha, el se ha convertido en un fenómeno que amenaza cada vez más el pleno disfrute de estas aguas.
Esta alga flotante que se origina en el atlántico se aglomera formando manchas grandes en la superficie del mar, y ha obligado a diferentes instituciones a realizar constantes jornadas de limpieza. Pero si eres de los que tiene en agenda un viaje a la playa, no todo está perdido.
Aquí te dejamos una lista de algunas que están libres de sargazo para que tus vacaciones sean como las soñaste. Antes de preparar equipaje, averigua cómo está la playa a visitar.
En la región este

Playa Bávaro: Aunque es una de las más concurridas, cuenta con zonas bien cuidadas donde la presencia de sargazo es mínima, especialmente en resorts y clubes de playa exclusivos.
Playa Macao: Perfecta para quienes buscan un entorno más natural y menos turístico, suele mantener aguas limpias y buena arena libre de algas
Uvero Alto: Esta playa al norte de Punta Cana, es destaca por espacios más tranquilos y limpias en comparación con otras zonas.
En la región norte

En la región norte, ‘La Novia del Atlántico’, Puerto Plata, se posiciona como una de las opciones predilectas a visitar para estas vacaciones, ya que además de bañarte puedes realizar deportes acuáticos como Kitesurf y Windsurf.
No en vano esta provincia es reconocida como la capital del turismo de aventura y deportes acuáticos. Aquí puedes visitar zonas como Cabarete, Sosúa, Villa Isabela y Luperón.
En la región sur

Efectos de bañarte en playa con sargazo
Es importante que evites bañarte en playas que tengan sargazo, pues, según expertos, puede causar efectos negativos en la piel, ocasionar problemas respiratorios e infecciones.
Esto debido a que cuando el alga se descompone, expide una sustancia que se convierte en gases tóxicos que, al hacer contacto con la persona le puede ocasionar náuseas, dolor de cabeza, ardor en los ojos, y dificultad para respirar, sobre todo, a quienes sufren de asma y otras afecciones respiratorias.