Detrás de los extravagantes vestuarios, los éxitos musicales y las grandes presentaciones de Katy Perry, la estrella mundial de la música que se presentará el 12 de diciembre por primera vez en República Dominicana, existen detalles de su vida que muchos de sus seguidores desconocen.
Uno de los datos más curiosos es que la cantante nació como Katheryn Elizabeth Hudson y adoptó el apellido artístico Perry para evitar confusiones con la actriz Kate Hudson.
Antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas del pop, Perry inició su carrera en la música cristiana y llegó a lanzar un álbum de góspel en 2001.
Su infancia también estuvo muy alejada de la imagen colorida que posteriormente caracterizó su carrera.
Sus padres eran pastores cristianos y, durante su niñez, tuvo una educación religiosa estricta. Incluso contó que no tenía permitido celebrar Halloween.
Otro detalle sorprendente es que a los 13 años se perforó la nariz ella misma utilizando un imperdible. Además, ha revelado que su primer solo interpretado públicamente fue Edelweiss, de The Sound of Music.
Antes de cambiar su nombre a Katy Perry, lanzó un álbum de música cristiana bajo su nombre real, Katy Hudson. Sin embargo, ese disco no tuvo éxito comercial y la discográfica cerró poco después.
“Lancé un álbum de góspel cuando tenía 17 años porque crecí en una casa donde solo escuchaba música góspel”, confsaesó Perry a la presentadora australiana Ruby Rose en 2009, reseñó la agencia EFE. “Te prometo que yo quería ser como la Amy Grant de la música, pero no funcionó, por eso le vendí mi alma al diablo”, afirmó.
La explosión musical llegó en 2008, cuando debutó en el pop con el álbum «One of the Boys», del que se desprendieron varios éxitos, entre ellos «I Kissed a Girl».
Perry, de 41 años, ha revelado algunas costumbres bastante particulares. Durante una entrevista contó que lleva consigo un oso de peluche alrededor del mundo, que puede cepillarse los dientes entre cuatro y seis veces al día y que su comida reconfortante son los nuggets de pollo, pero únicamente los que tienen forma de bota.
Y quizá uno de los secretos más inesperados de su etapa antes de la fama ocurrió cuando llegó a Los Ángeles. Debido a su parecido físico con la actriz Zooey Deschanel, Perry confesó que en ocasiones se hacía pasar por ella para poder entrar a clubes nocturnos cuando todavía no era conocida.
La artista también ha contado que cree en la existencia de extraterrestres, practica meditación trascendental y que entre sus sueños personales estuvo aprender español y subir a Machu Picchu.