Quisiera pensar que los partidos políticos calendarizaron reuniones para rigurosas discusiones del estudio sobre la abstención electoral realizado por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL) a solicitud de la Junta Central Electoral.
Quisiera imaginar que la amplia documentación, que requirió una investigación de un año y 3 meses, estaría distribuida en organismos directivos para luego ser llevada a las bases, junto a las instrucciones metodológicas de análisis y deliberaciones en asambleas.
Quisiera… ¿Quieren los partidos? ¿Están dispuestos sus dirigentes a asumir su cuota de responsabilidad en lo referente a la consolidación y normalización del abstencionismo? Pese a su desafección política, el dominicano, lidera la región en su creencia en la democracia como sistema.
Más de uno ha preferido el atajo de descartar la investigación con frases cohetes para evitar ir al fondo de un serio problema que pone en riesgo el sistema de partidos. Solo el ruido de cualquier aventurero outsider atemoriza a la partidocracia, al punto de evitar por ley las candidaturas independientes.
El estudio ha sido claro en destruir la acusación fácil de los políticos de tildar de apáticos a los que se han alejado de las urnas en los últimos procesos electorales. Es una “decisión política consciente y cargada de contenido”, ya que “el sistema político es vivido como distante, ineficaz o capturado por intereses particulares”, afirma la investigación de CAPEL.
En los motivos que sustentan la crisis de confianza, la percepción de que los políticos son “corruptos” y que “defraudan a la gente” registra 38% y 20%, respectivamente, a nivel nacional y 34.6 y 20.2, en el exterior. “Ningún candidato convence” y “falta de propuestas”, figuran como razones importantes.
Estos datos deberían estar bajo proceso en el laboratorio partidario. Los partidos prefieren seguir su ruido en las calles (forma de campaña con enorme rechazo) y una intensa labor clientelar, que aparece en el estudio como “una de las prácticas que más erosiona la legitimidad de la política dominicana”, que desagrada al 74.4 a los votantes locales y al 68.1 de los residentes en el exterior.
La Junta Central Electoral asumió su responsabilidad en lo que le compete y designó una subcomisión para enfrentar los temas logísticos y funcionales.
Los partidos y políticos seguirán su agitado curso… Hasta un día.