DAJABÓN, R.D. — El debate sobre la construcción de puertos secos en la zona fronteriza continúa generando posiciones encontradas entre representantes del comercio, ante las posibles repercusiones que estos proyectos podrían tener sobre los pequeños comerciantes y el intercambio comercial con Haití.
Durante una entrevista en el programa La Mañana en Kalor, Ramón Javier Magazín, identificado como miembro del Consejo Nacional de Empresarios y Comerciantes Fronterizos, cuestionó el rumbo que han tomado algunos representantes del comercio minoritario en las conversaciones relacionadas con el proyecto de puertos secos.
Magazín explicó que entre las demandas planteadas por los comerciantes figuraban la reserva del 25 % de los espacios físicos para ese sector, la participación con derecho a voto en los consejos de administración y la posibilidad de que las mercancías comercializadas en los puertos secos pudieran venderse en los mercados binacionales.
Según su versión, algunas de estas propuestas habrían sido aceptadas durante las conversaciones. Sin embargo, expresó dudas sobre la viabilidad de cumplir determinados compromisos y sostuvo que es necesario examinar las condiciones reales en las que se desarrollarían los acuerdos.
El empresario también cuestionó la forma en que, según afirmó, se estarían recogiendo firmas durante encuentros con comerciantes. Planteó la preocupación de que esas firmas pudieran presentarse posteriormente como respaldo general al proyecto, sin que todos los participantes comprendieran plenamente su alcance.
Estas afirmaciones corresponden a la versión ofrecida por Magazín durante la entrevista y requieren contrastarse con los organizadores de los encuentros y los responsables del proyecto de puertos secos.
Por su parte, durante la conversación también se abordó la posición de Yaniris, quien ha defendido la lucha contra posibles efectos negativos del proyecto sobre el comercio tradicional de Dajabón.
Al explicar las razones de su postura, Yaniris sostuvo que la preocupación va más allá de los intereses particulares de los comerciantes establecidos e incluye a jóvenes que aspiran a emprender y a familias cuyo sustento depende de la actividad económica fronteriza.
La discusión pone de relieve la necesidad de que los sectores involucrados conozcan las condiciones de los acuerdos, el funcionamiento previsto de los puertos secos y las garantías que tendrían los comerciantes minoristas.
Mientras continúan las posiciones encontradas, el futuro del comercio fronterizo y la participación de los pequeños comerciantes permanecen entre los principales puntos de debate en Dajabón.