Francia danza al borde de la bancarrota y el caos político, tras perder siete de 14 colonias africanas. Mientras su primera colonia en América, Haití, vive en un caos político, parecería que el colonialismo está colapsando.
El presidente francés Emmanuel Macron acusa a Trump de manipular las protestas francesas, tal como el presidente Joe Biden acusó al ruso Vladimir Putin de “crear” la inflación estadounidense.
Cuando dos líderes de ese nivel dicen ese reverendo disparate, sabemos que los pobres tipos ya no tienen argumentos. Que la gente que fabrica mentiras para ellos dijo, “diga lo que Ud. quiera, igual, nadie le cree”.
Los disturbios e inestabilidad social de Francia contagiaron a Bélgica, Italia, Albania y España. El caos de Haití ya envuelve a militares de por lo menos dos países vecinos.
Jefes militares de la República Dominicana les venden municiones a bandas haitianas, eso es grave, muy grave.
Bandas haitianas secuestraron a cuatro soldados salvadoreños. El caos haitiano llegó a Centroamérica; el Ministro de Defensa de El Salvador está en Puerto Príncipe con 3 mil soldados. Y no fueron a negociar ni a conciliar.
Los problemas de Francia, parecen no tener solución, la República Francesa puede colapsar cualquier día.
Su deuda impagable le cerró todas las puertas de todos los prestamistas internacionales, muchos están vendiendo bonos de Tesoro francés con altísimos descuentos, valen casi nada. Además, Francia perdió al menos la mitad de los recursos de sus colonias africanas, eso empeoró la situación.
En toda Europa hay justas demandas pero los gobiernos empeñados a guerrear, no pueden satisfacer a los manifestantes. Las fuentes de ingresos coloniales se agotan.
Es bueno aclarar que esto puede ser parte del libreto globalista del Foro Económico Mundial, camino al “gran reseteo” del 2030; crean las condiciones para las protestas.
Ningún reclamo será satisfecho, la única salida del caos será el control total, necesario para imponer su agenda globalista.
Todo esto empeorará, porque el caos total es el mejor pretexto, para imponer el control total a que aspiran.