El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MMARN) presentó el Informe GEO-2024, un diagnóstico nacional sobre el estado y perspectivas del medio ambiente.
Como se publica 15 años después del primer informe (según la Ley 64-00 debe hacerse cada dos años), el resultado es un extenso compendio de información actualizada en todas las temáticas ambientales.
¿Lo mejor? Es un informe basado en estudios y estadísticas, realizado sin prejuicios ni sesgos políticos, indica Mariana Pérez, directora de Información Ambiental y de Recursos Naturales del MMARN.
“Es un informe muy transparente donde sale a relucir dónde hay vacíos de información, un informe que nos permite orientar las políticas o diseñar nuevas políticas. Tenemos que verlo como una herramienta, como un desafío, como un reto para ir mejorando la calidad del ambiente”, sostiene.
Geógrafa especialista en ordenamiento territorial y manejo de recursos naturales, Pérez tuvo a su cargo la coordinación general del informe que contó con la asesoría y asistencia técnica del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

Y aunque la coordinación corresponde al MMARN, Pérez resalta que es autoría de mucha gente y de muchas instituciones vinculadas al tema, entre ellas 46 instituciones del sector público, 7 centros académicos, 17 organizaciones sin fines de lucro y 11 agencias y programas de cooperación internacional.
Del alcance y perspectivas del informe conversaron en el Encuentro Verde de Listín Diario Carlos Batista, viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad; Mariana y Juan Pichardo, director de Comunicaciones del MMARN.
Mariana explicó que los informes Perspectivas del Medio Ambiente Global (GEO, por sus siglas en inglés) “describen el estado actual del medio ambiente, identifican causas de la situación y posibles tendencias ambientales futuras”.
También evalúan la eficacia de las políticas nacionales.
Usando una tecnología más compleja que la asumida en el primer informe (2010), esta versión identifica las causas (más globales y a largo plazo) que ejercen presión sobre el ambiente; el estado de los recursos naturales y las respuestas del Estado y de la sociedad civil ante estos impactos.
¿QUÉ EXPONE EL INFORME?
Los hallazgos confirman estados y situaciones ya registrados y denunciados por el propio MMARN, científicos, estudios y expertos en temas ambientales: contaminación del agua, del suelo y del aire; pérdida de biodiversidad, degradación de la tierra, enfermedades de interés epidemiológico, aumento de la vulnerabilidad por efectos del cambio climático y degradación de los ecosistemas costeros marinos, entre otros.

Disponible en línea, el Informe GEO-2024 desglosa la fuerza motriz o causa de cada estado del medio ambiente.
Pérez destaca, de manera general, factores económicos vinculados al turismo, la explotación minera, la agricultura y la industria de la construcción; el modelo de movilidad vial (aumento del parque vehicular) como generador de aproximadamente el 70% de las emisiones contaminantes del aire; las demandas que trae consigo el crecimiento poblacional y el impacto de las migraciones internas y externas hacia zonas urbanas.
“La población de la costa llega a 5.3 millones a nivel de los municipios costeros, esto es como un 60 por ciento del territorio. Esto tiene un impacto en las aguas residuales, los residuos sólidos, la fragmentación del hábitat de los ecosistemas, la biodiversidad (…), en la contaminación y todo eso afecta la vida marina y los ecosistemas costeros marinos”, afirma.
“El medio ambiente no es el Ministerio de Medio Ambiente”
Las presiones sobre el medio ambiente, dice Mariana Pérez, se dan muchas veces a largo plazo con un impacto nacional o regional.

“Por eso es que el tema ambiental no es solo del Ministerio y ahí lo vemos. Cuando hablamos de crecimiento económico viene el turismo, la minería, la agricultura, la industria… con presiones al medio ambiente”.
Aunque muchas de las variables que inciden y determinan la salud del medio ambiente no están vinculadas o dependen de políticas que maneja el ministerio de Medio Ambiente, “tenemos que alertar cómo está el ambiente debido a ese tipo de presión”, comenta Pérez.
POLÍTICAS DE PRIMER ORDEN
“El ministro (de Medio Ambiente) ha dicho, y no pretendo justificarlo en ese sentido, que hay una realidad dentro del Estado dominicano y es que, a pesar de cambios importantes que hemos hecho, todavía las políticas ambientales no son una prioridad de primer orden”, apunta Carlos Batista sobre el impacto social que deberían generar los resultados del Informe GEO.
Porque hay prioridades, señala el ingeniero industrial y ambientalista.
“Pero nosotros necesitamos que las políticas de medio ambiente sean de primer orden en este país. Y eso implica desde la asignación de recursos presupuestarios, hasta la creación de capacidades y hasta una revisión exhaustiva de las normativas vigentes a los fines de actualizarlas. No de debilitarlas, nunca debilitarlas. Sino de actualizarlas a los tiempos modernos”.
¿QUÉ SIGUE?
“Hemos identificado que para abordar estos temas se requiere de alianzas. Alianzas público-privadas como DO sostenible, pero también alianzas para armonizar las políticas en el territorio con todo lo que tiene que ver con agricultura, pesca y salud pública”, comparte Pérez.
Una de las recomendaciones del informe es articular mejor las políticas públicas con las demás instituciones, “o irlas fortaleciendo, porque de hecho ya se están dando buenas articulaciones con el Ministerio de Salud Pública, pues muchos temas epidemiológicos dependen de las condiciones ambientales. Lo estamos viendo con el cambio climático, las inundaciones y las altas temperaturas”.
Y fundamental también es, añade Mariana, establecer alianzas con el sector académico.

“Estamos coordinando una reunión con la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU). Vamos con una agenda de tres puntos: plantear los hallazgos del informe, hablar del rol de las universidades en lo que tiene que ver con el sistema nacional de información ambiental y plantearles las prioridades del Ministerio de Medio Ambiente para que las universidades nos apoyen (…) a través de sus centros de investigaciones y con los mismos estudios de tesis de los estudiantes”.
COMPROMISO Y COLABORACIÓN
De acuerdo con Mariana, una vez publicado este tipo de informes, se presentan diferentes enfoques.
“Uno es verlo como una crítica y otro es verlo como un desafío, como un reto, como algo positivo para que todos los sectores nos veamos en él y se comprometan. Por eso es que estos informes requieren mucho de la participación de todos los sectores, porque Medio Ambiente solo no puede ni elaborar un informe de esa naturaleza sin colaboración ni plantearse tampoco un plan de acción que sea solo del Ministerio. Hay que articular, hay que abrirse, hay que buscar alianzas, hay que buscar apoyo y colaboración y que todos trabajemos con un mismo objetivo tomando como base este informe”.