La tarde del lunes 16 de junio del presente año, el presidente Luis Abinader indicó que le propondría al Gobierno francés que financie en su totalidad la construcción del Tren Metropolitano de Santo Domingo.
Según lo explicado durante LA Semanal de aquella fecha el presidente de Francia, Emmanuel Macrón, le manifestó que ese país tiene la intención de financiar en un 80% la construcción del que había sido denominado como el “proyecto central” del Sistema Integrado de Transporte de Santo Domingo y que el mandatario le hizo la contrapropuesta de que los franceses lo cubran a su totalidad.
El mandatario incluso detalló que en ese momento una compañía asesora se encuentra revisando todo el proceso de planificación y ese informe sería entregado en la primera semana de julio al Gobierno francés.
Poco más de dos meses después de esas declaraciones, el Gobierno dominicano anunció que en vez de proceder con hacer realidad el anhelo del Tren Metropolitano, construirán el “Monorriel de Santo Domingo” al determinar que el mismo es un proyecto “menos costoso”.
El cambio se produce luego de que por cinco años, el Tren Metropolitano fuera anunciado varias veces, en ocasiones con rutas diferentes en cada una de esas oportunidades; múltiples licitaciones aperturadas y un conjunto de declaraciones de interés de inversión en el proyecto, que llevaron al que proyecto nunca se materializada.
Semanas antes de que el mandatario cumpliera su primer año en el poder, en agosto del 2021, fue la primera oportunidad en que Abinader habló sobre su deseo de construir ese tren.
El trazo original contemplaba que el mismo iniciara en el Centro Olímpico y recorra toda la avenida V Centenario, la Padre Castellanos hasta cruzar el puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido como el puente de la 17, incorporarse en la San Vicente de Paul, para tomar la Carretera Mella hasta llegar a la Charles de Gaulle y que luego sería extendido hacia el Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA).
En esa ocasión se abrió el proceso de consulta del pliego de condiciones para la «fabricación, suministro, instalación, puesta en marcha, operación, mantenimiento y financiamiento del componente electromecánico de los sistemas de transporte ferroviario de las ciudades de Santo Domingo y Santiago».
Posteriormente, se convocó a todos los fabricantes y desarrolladores de sistema de transporte ferroviario a manifestar interés de participar en el proyecto.
Esa convocatoria cerró a mediados de septiembre subsiguiente, con la participación de 36 personas de manera presencial y 125 de manera virtual, de las distintas empresas en diferentes países que manifestaron interés.
De acuerdo al comunicado de prensa enviado en esa oportunidad por el Ministerio de la Presidencia, el siguiente paso sería presentar el proyecto a las distintas embajadas instaladas en el país.
Luego de varios meses en silencio, el entonces ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, y el ministro francés de Comercio Exterior, Franck Riester, firmaron en diciembre de ese año un convenio bilateral que permitiría la cooperación técnica y financiera de las empresas francesas en el desarrollo los sistemas de transporte masivo en República Dominicana, incluyendo el proyecto.
Abinader volvería a anunciar el proyecto, esta vez como parte del Sistema Integrado de Transporte de Santo Domingo, y explicó que el mismo recorrería las entradas principales de la ciudad y que saldría desde el kilómetro nueve de la Autopista Duarte, recorrería la avenida 27 de Febrero, pasando por el Centro Olímpico y conectando hacia Santo Domingo Este, pasando por la Charles de Gaulle, la avenida Ecológica, la Ciudad Juan Bosch hasta llegar al AILA.
El mismo se realizaría mediante una alianza público-privada y que el costo sería de unos US$ 2,000 millones, de los cuales el Gobierno dominicano aportaría US$ 800 millones y US$ 1,200 provendrían del sector privado.
En agosto del 2023, el Fitram depositó en la DGAPP, la iniciativa pública del Tren Metropolitano de Santo Domingo para que de esa manera iniciara el proceso de adjudicación.
De acuerdo con lo establecido a la Ley 47-20, la propuesta debía ser conocida por el Consejo Nacional de Alianza Público Privada (CNAPP), para que se emita la declaración de interés público y luego proceder con la estructuración de la iniciativa y el proceso competitivo para la adjudicación de carácter internacional, donde podían participar empresas calificadas con las credenciales técnicas y financieras, en una licitación abierta y transparente.
Esa declaración nunca se produjo y un año después se lanzó una licitación para la construcción del tren; la misma se lanzó luego de que el mandatario manifestó que con su propuesta de reforma tributaria se garantizaría “la movilización de los recursos que se requieren para la transformación del país y materializar proyectos tan importantes como el Tren Metropolitano”.
La licitación señalaba que el mismo tendría 20 estaciones, cuatro de ellas en el Distrito Nacional y el resto en Santo Domingo Este, teniendo como destino final el Aeropuerto Internacional de Las Américas. El tren partiría desde el Centro Olímpico y se conectaría con Santo Domingo Este a través de los puentes Duarte y Juan Bosch.
Las estaciones serían la terminal central en el Centro Olímpico, la siguiente en los alrededores del Banco Central y la Policía Nacional; la tercera en las cercanías del Palacio Nacional por la avenida 30 de Marzo y otra en la Duarte con Paris, la cual sería la última antes de cruzar el puente.
La primera en Santo Domingo Este estaría colocada en la intersección de Las Américas con la Avenida España, mejor conocido como “El Farolito”; la siguiente en las inmediaciones del Hospital Darío Contreras; pasando luego al Parque del Este en la Av. San Vicente próximo a Maquiteria; antes de llegar a la parada denominada como “Terminal del Este” en la avenida Ecológica.
Luego tendría paradas en los alrededores del sector Los Tres Ojos, luego en las inmediaciones del Puente Juan Carlos en la avenida Charles de Gaulle y estaciones en Los Frailes, Brisa Oriental y el Hipódromo V Centenario antes de llegar a Ciudad Juan Bosch.
Después habría estaciones en la Circunvalación de Santo Domingo, las inmediaciones de Campo Lindo, la Villa Panamericana, el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), Boca Chica, antes de la Terminal que sería construida en el AILA.
El proyecto de reforma fiscal fue ampliamente criticado y eso motivó que la propuesta legislativa fuera retirada del Congreso Nacional, antes de su aprobación, a finales del pasado mes de octubre.
En la primera semana de noviembre, el Gobierno anunciaría la cancelación oficial de la licitación del tren para señalar, otra vez, que la construcción se realizaría mediante la alianza público privada.
Las autoridades gubernamentales explicarían que tomaron esa decisión debido a que durante el proceso de licitaciones, múltiples interesados de distintos países se acercaron para manifestar su capacidad e interés de invertir en el referido proyecto, permitiendo así optimizar la disponibilidad de recursos a través los mecanismos de alianzas público privadas que promueve la ley.
En sus declaraciones de hace dos meses, el presidente manifestó que la primera etapa de la construcción iría desde la Máximo Gómez con John F. Kennedy hasta la Charles de Gaulle y luego se extendería hasta Boca Chica.
La diferencia del precio
En un comunicado de prensa, el Poder Ejecutivo determinó que la opción del monorriel fue seleccionada por el ahorro que representa la construcción elevada, en lugar del túnel minero que requerían los demás sistemas ferroviarios, ahorrando aproximadamente 35% del costo.
De acuerdo con las autoridades gubernamentales, la construcción del monorriel llevaría una inversión de aproximadamente 792 millones de euros, sin presupuestar el costo de las expropiaciones de tierra. Según las estimaciones, 306 millones de ese costo se irían en la construcción de las obras civiles; otros 291 millones se invertirían en los componentes electromecánicos del proyecto y unos 22 en la ingeniería; para un total de 619 millones de euro a esa cantidad se le suma un 30% de ese monto para las contingencias (posibilidad de que algo suceda) que puedan ocurrir.
Mientras que la construcción del Tren Metropolitano costaría, aproximadamente, unos 1,222 millones de euros, sin contar con las expropiaciones; 569 millones hubiesen sido destinados para las obras civiles; los demás 353 para la adecuación de los componentes electromecánicos y otros 35 para la ingeniería en general.
Entre esos tres elementos el total rondaría los 956 millones y sumado al 30% de esa cantidad, calculado para los eventos que pueden suceder durante el proceso de construcción daría el monto aproximado.
La ruta del monorriel
El trazado del Monorriel de Santo Domingo, en su primera etapa, comprende una extensión 10.5 Kilómetros y 12 estaciones, desde la Av. Charles de Gaulle en Santo Domingo Este hasta el Centro Olímpico en el Distrito Nacional, conectando con las Líneas 1 y 2 del Metro.
En su primera etapa, el proyecto servirá a una población de más de un millón de habitantes entre Santo Domingo Este y el Distrito Nacional, y atenderá una demanda inicial de 12,500 pasajeros por hora por sentido en su tramo más cargado, y 306,000 pasajeros al día.