Santo Domingo vuelve a convertirse en el epicentro de la industria audiovisual regional con la apertura de una nueva edición del Festival de Cine Global Santo Domingo (FCGSD), un evento que regresa este año con la propuesta de trascender la exhibición de películas. Omar de la Cruz, director del festival, asume esta entrega con la convicción de que el cine funciona como una herramienta de transformación y una plataforma de legitimación internacional para nuestra identidad. Su enfoque principal es apoyar el cine de autor y conectar a los expertos de la industria con los jóvenes que están comenzando.
Durante una conversación con reporteros de este diario, el también productor de cine habló sobre el esfuerzo que conlleva mantener el festival y la necesidad de defender estos espacios para que nuestro cine siga avanzando.
Pregunta: Se inaugura una nueva versión del Festival de Cine Global Santo Domingo. ¿Lo considera una brecha para seguir soñando?
Respuesta: Sí, sin duda. Cada nueva edición del Festival de Cine Global Santo Domingo es una confirmación de que vale la pena seguir soñando, incluso en contextos difíciles. El festival es una apuesta constante por la cultura, por el pensamiento crítico y por el cine como herramienta de transformación. No se trata solo de proyectar películas, sino de crear un espacio donde se encuentren ideas, generaciones y miradas distintas del mundo.
P: ¿Qué ha ganado América Latina y el Caribe con la realización de este evento?
R: Ha ganado un espacio de legitimación y diálogo internacional. América Latina y el Caribe tienen una cinematografía poderosa, diversa y profundamente humana, y el festival ha servido como plataforma para que esas voces se escuchen, se vean y se conecten con el mundo. También ha permitido el intercambio entre creadores, productores y programadores, fortaleciendo una red regional que antes no existía con esta consistencia.
P: ¿Qué novedades trae este festival?
R: Esta edición consolida con mayor claridad el enfoque en el cine de autor y en las óperas primas, que han sido una columna vertebral del Festival de Cine Global Santo Domingo desde sus inicios. Se fortalecen de manera significativa los espacios de formación, con talleres, clases magistrales y encuentros que propician el diálogo directo entre cine, educación e industria. Asimismo, la programación presenta una mayor diversidad de miradas, con estrenos internacionales, retrospectivos cuidadosamente curados y actividades paralelas que amplían la experiencia del público más allá de la sala de cine y convierten al festival en un verdadero espacio de reflexión cultural.
P: ¿Cuáles películas usted recomienda disfrutar y en cuáles salas del cine se podrán ver?
R: Más que recomendar títulos específicos, invito al público a dejarse sorprender por la programación completa, en especial por las secciones competitivas y las primeras obras, que suelen ser las más arriesgadas, frescas y reveladoras. Son películas que anticipan el cine del futuro. Las proyecciones se realizarán en las principales salas aliadas del festival en Santo Domingo, particularmente en Caribbean Cinemas Galería 360, que será uno de los epicentros de exhibición durante esta edición.
P: ¿Hay alguna oportunidad fuera del día inaugural para los estudiantes de cine dominicano de presenciar estas películas sin costo alguno?
R: Sí. El festival mantiene un compromiso firme con la formación y el acceso. Durante toda la semana habrá funciones especiales, actividades académicas, clases magistrales y encuentros con cineastas pensados especialmente para estudiantes de cine y áreas afines. Trabajamos con universidades e instituciones para garantizar que los jóvenes tengan acceso real a la programación y a sus creadores.
P: El Festival ha sido un fiel defensor de la Ley de Cine que algunos desean suprimir. ¿Qué les diría a aquellos que pretenden eliminar esta disposición legal?
Les diría que miren los resultados con responsabilidad. La Ley de Cine ha generado empleo, inversión, formación profesional y posicionamiento internacional para la República Dominicana. No es un privilegio, es una política pública que ha demostrado su impacto. Eliminarla sería dar un paso atrás en términos culturales, económicos y estratégicos para el país.
P: ¿Cómo se hace un festival internacional de cine con pocos recursos pero con un gran corazón?
R: Se hace con compromiso, con coherencia y con mucha entrega. Se hace sumando voluntades, construyendo confianza y entendiendo que la cultura no siempre se mide en cifras inmediatas. El Festival de Cine Global Santo Domingo se sostiene gracias a un equipo que cree en el proyecto, aliados que confían y una visión clara de servicio cultural.
P: ¿Qué personalidades internacionales confirmadas nos visitarán en esta edición?
R: Contaremos con cineastas, productores, académicos y profesionales de la industria internacional que participarán como invitados, jurados y ponentes. Más allá de los nombres, lo importante es el intercambio que se genera, las conversaciones que se abren y las oportunidades que surgen para el cine dominicano y regional.
P: ¿Por qué se eligió a Hungría como país invitado de honor este año?
R: Hungría posee una tradición cinematográfica sólida, autoral y reconocida internacionalmente. Su cine dialoga muy bien con la visión del festival de apoyar el riesgo creativo y las nuevas miradas. Además, esta elección fortalece los lazos culturales y abre posibilidades de cooperación, intercambio académico y coproducción.
P: ¿Cuál es el mayor reto de mantener un festival de este nivel en el Caribe?
R: La sostenibilidad. Mantener un festival con estándares internacionales en el Caribe exige constancia, credibilidad y una enorme capacidad de adaptación. El reto es seguir siendo relevantes, defender la cultura como prioridad y demostrar que desde esta región se puede construir un festival de clase mundial con identidad propia.