Dajabón, República Dominicana. — Un caso que involucra a un niño de cinco años diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) ha generado preocupación y debate en la comunidad educativa del municipio, luego de que sus padres denunciaran que fue rechazado en un centro educativo público pese a contar con evaluaciones médicas y autorización distrital.
Los padres, Elizabeth Rodríguez y José Manuel Morales, explicaron que comenzaron a notar conductas distintas en su hijo desde temprana edad, por lo que decidieron acudir a especialistas.
Diagnóstico y proceso educativo:
Según la documentación presentada por la familia, el menor fue diagnosticado inicialmente con trastorno del lenguaje y trastorno conductual con hiperactividad (TDAH). Posteriormente, tras intentar inscribirlo en un centro de educación especial, las autoridades determinaron que el niño no calificaba para educación especial, ya que su condición le permite desenvolverse en un entorno escolar regular bajo el modelo de educación inclusiva.
Tras esa evaluación, el menor fue referido al Centro Educativo Luis Estevez Pascal, un plantel público del municipio.
Sin embargo y según la versión de la madre, al presentarse en el centro a inicios del año escolar, la directora del plantel habría manifestado en presencia de otros padres, que el niño no calificaba para estar en esa escuela y que debía asistir a un centro especial, incluso señalando que era autista, diagnóstico que los padres aseguran no corresponde al certificado médico.
La familia afirma que tanto la Dirección Distrital, como instancias regionales tenían conocimiento del caso y habían indicado que el niño podía ser admitido. Sin embargo, ante lo que describen como resistencia por parte del centro, decidieron retirarlo por temor a que pudiera ser aislado o afectado emocionalmente.
Entre lágrimas, los padres expresaron sentirse impotentes por la situación y solicitaron una solución justa.
Distrito Educativo ofrece su versión
Por su parte, la directora del Distrito Educativo, confirmó públicamente que el caso fue conocido por esa instancia y que se dio la autorización para que el menor fuera admitido en el centro regular.
“La materia prima son los niños; la que puede moverse es la maestra”, expresó la funcionaria, indicando que se realizaron conversaciones con la dirección del plantel para garantizar la inscripción.
No obstante, explicó que finalmente fueron los propios padres quienes decidieron retirar al niño del centro, manifestando que no se sentían cómodos con la situación.