El lugar está principalmente dirigido al cliente de la noche, cuando tienen un “piano man”. Pero, abren al mediodía, aunque sin música en vivo. Es el restaurante Piano.
Mas, como prefiero un buen almuerzo, pues soy de cenar ligero, mi hijo Ángel me trae al mediodía a comer. En su parte frontal tiene una terraza techada. En su interior, un par de zonas separadas y un comedor privado.
El ambiente, donde un piano salta a la vista, es amable; y amables son sus empleados. Pido una mesa donde apenas alcance el aire acondicionado. Soy friolenta. Nos ubican en un rincón desde donde mi vista domina todo el entorno.
En el pequeño salón contiguo alcanzo a ver instrumentos musicales enmarcados cual cuadros colgando de la pared. Es obvio que en este restaurante la música tiene una importancia vital.

Cuando traen la carta, de entrada, Ángel elige Catibías de queso. Pruebo una. ¡Deliciosa! La catibía, que es una comida netamente dominicana, hecha de yuca, adquiere aquí calidad gourmet. De plato fuerte Ángel me sugiere Tagliata di Manzo, de la cocina toscana, en Italia.
El nombre “tagliata se refiere a la forma del corte de la carne, en lonjas. El “sabor y jugosidad” se lo da la grasa exterior que está encima de la tapa de cuadril de la vaca. “Manzo” es carne. En este caso la carne es picanha, con rúcula, tomate cherry, parmesano y reducción de balsámico.
“Pídela tres cuartos” advierte mi hijo, cuando el mozo me pregunta a qué término quiero la carne. Yo, de terca, digo que prefiero “well done” (bien cocida). Ahí fue mi error. Exquisito sabor, pero de textura no tan blanda, como hubiera sido tres cuartos.
Ángel ordena Ravioli relleno de espinacas, prosciutto y tres quesos con salsa Pomodoro y provolone gratinado. Pese a tantos ingredientes necesitó pedir sal.

Elenita, mi medio nieta (hija de Rossy, la media naranja de mi hijo Ángel) que llega mientras almorzamos, se limita a una Tuna tartare con fritos. Muy original presentada, por cierto. De bebida, Ángel y Elenita eligieron del vino de la casa el Protos blanco verdejo. Yo, té de manzanilla o té de menta. Finalmente fue té verde…

Nombre
La palabra picaña, o picanha, según Wikipedia, podría derivar de la palabra picana que era un palo utilizado por los ganaderos del sur de Portugal y de España para arrear al ganado. Por cierto, picanha es la palabra utilizada en Brasil y que a menudo es como se escribe en las cartas de restaurantes.