Todavía el Gobierno mantiene inalterable la “tarifa de transición” en el servicio eléctrico, pero ese compromiso establecido por siete años en 2021 y suspendido de ejecución en 2022 está próximo a vencer en diciembre de este año 2026.
La resolución SIE-079-2026-TF tiene pautado el vencimiento del plazo para su aplicación el próximo diciembre. Es por ello que la población observa en su factura mensual un monto no aplicado que dice “subsidio del Gobierno”, lo cual se debe a que las empresas de distribución reciben una transferencia estatal por el costo de la compra de energía que es diferente en cada tipo de tarifa y tramo de consumo energético.
En el país se aplican para uso residencial y comercial diferentes tipos de tarifas y se calculan por tramos de consumo desde 0 a100 kilovatios hora, de 101 a 200 kwh, de 201 a 300, de 301 a 700 y de más de 700, con precios distintos.
La tarifa de transición tiene como base ajustar de manera gradual el costo de producción en el servicio energético y mitigar el impacto directo a los usuarios, para luego ir hacia la aplicación de la tarifa técnica o de referencia.
El Pacto Eléctrico tiene en su ámbito aplicar la tarifa técnica para reducir o eliminar el subsidio a los consumidores y, particularmente, su peso en las finanzas públicas. Años atrás, la Superintendencia de Electricidad (SIE) llegó a ajustar la tarifa de manera trimestral, pero los precios de los combustibles y el alza del valor del dólar han llevado al Gobierno a sumir esos costos, que junto con las pérdidas del sistema, fundamentalmente de las Edes, implican un gasto fuerte.
No obstante, expertos del sector energético consideran que, antes de liberar el ajuste tarifario, el Gobierno debe impulsar las inversiones de manera efectiva y mejorar la eficiencia energética del país, ya que el cableado sigue como araña en distintos puntos, se mantienen las interrupciones y las facturaciones altas siguen siendo la mayor queja en la población.
En el 2023, el gobierno de Hipólito Mejía, bajo la firma de su consultor ejecutivo de entonces, Guido Gómez Mazara, emitió el decreto 302-03 que crea el Fondo de Estabilización de la Tarifa Eléctrica (FETE), en atención a la Ley General de Electricidad 125-01 y a la facultad de la SIE de establecer las tarifas y peajes del sistema, con la finalidad de “suavizar” las fluctuaciones en la tarifa por las variaciones de los precios de los combustibles, la tasa de cambio y la inflación.
De esa forma, los clientes residenciales (tarifa BTS1) de las Edes comenzaron a ver en sus facturas compensaciones (subsidios) de 0 a 300 kWh y de 300 kWh en adelante. El decreto también establece un fondo para compensar el monto destinado como subsidio en el caso de disminución de precios.
En junio de 2022, el Gobierno paralizó nuevamente la revisión de la tarifa de transición por rango de consumo; estaba de manera trimestral por la SIE. De igual modo ocurrió con las resoluciones de febrero-abril y abril-junio y julio-septiembre de este año 2026.
El precio de los combustibles y el alza del dólar han implicado al Gobierno una transferencia de RD$79,309.3 millones hasta agosto, en los primeros ocho meses del año en curso. Esto es un 80.7% del total presupuestado al año por RD$95,204.1 millones y un monto proyectado para cierre del año de RD$188,963 millones en subsidio por el alza del petróleo y así cubrir el déficit de las Edes.
Las tarifas por rango de consumo en el Servicio Nacional Interconectado (SENI), para clientes de las Edes son la BTS1, BTS2, BTD, BTH, MTD1, MTD2 y MTH.
Según un estudio del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el 98.90% de los usuarios regulados pertenecen a la tarifa de Baja Tensión Simple BTS y aun 61.36% de la energía suplida por las Edes. De igual modo plantea acogerse a lo establecido en el Pacto Eléctrico.
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Un cliente residencial cuya factura a pagar es de RD$15,158.22 tiene un cargo fijo de RD$128.59, el cual se aplica a todos los clientes dependiendo del tipo de tarifa y, además, ese mes tiene como subsidio del Gobierno RD$2,483.59, debido a que el consumo de la residencia fue de 1,158 kilovatios hora (kwh).
En la misma factura, la Ede explica que se trata de un consumo consistente con el comportamiento anterior en esta misma época del año. Sin embargo, el cliente se ha quejado de alta facturación, ya que sale de su casa en la mañana y regresa a altas horas de la noche, al igual que las dos personas más que allí residen.