La demócrata Deb Halland ganó este martes la carrera a gobernadora de Nuevo México en las elecciones de medio mandato, convirtiéndose así en la primera mujer indígena que ocupa esa posición política en la historia de Estados Unidos, según las proyecciones de Associated Press y NBC.
Haaland se hará con el cargo tras su paso por la Administración del presidente Joe Biden como secretaria de Interior entre 2021 y 2025, donde fue la primera nativa americana en formar parte del Gabinete de Estados Unidos, principal órgano asesor del presidente conformado entonces por la vicepresidenta, Kamala Harris, y el resto de titulares de los departamentos federales.
Antes de eso, en 2018, la gobernadora electa ya ostentó el título de primera congresista de su identidad étnica en la Cámara de Representantes, aunque en este caso comparte la mención con la que fuera congresista por Kansas, Sharice Davids, quien fue elegida en el mismo periodo electoral.
Las prioridades de Haaland, según explica su equipo de campaña, se centran en cuestiones como la salud, la vivienda o la educación, pero también las adicciones, el crimen y la sequía, «desafíos» para los que piden soluciones diferentes a lo habitual.
Cuando todavía no se había adentrado en el mundo de la política, esta miembro del Partido Demócrata llevó a cabo trabajos de catering y dirigió su propio negocio produciendo y enlatando salsas, una ocupación que compatibilizó con la crianza en solitario de su hijo no binario, Somah.
De joven, Haaland perteneció a una familia militar, con un padre oficial del Cuerpo de Marines, lo que le llevó a estudiar en hasta 13 escuelas públicas antes de graduarse en el Highland High School en Albuquerque, pero no fue hasta los 28 años que se sacó la licenciatura en inglés en la Universidad de Nuevo México, donde más tarde también obtuvo un posgrado en derecho.
Durante su tiempo como secretaria de Interior, lideró una investigación sobre el legado de los internados que integraron de manera forzosa a niños indígenas, una acción que concluyó con dos informes oficiales y el proyecto ‘Road to Healing’ (Camino a la sanación).
Con el foco en ayudar a los pueblos originarios, Haaland incrementó los acuerdos de cogestión de tierras con estos, pasando de 20 a 300, para incorporar el conocimiento indígena en el cuidado del medio ambiente.
También tomó la iniciativa para crear la Unidad de Personas Desaparecidas y Asesinadas, una entidad dentro de su departamento para investigar los casos sin resolver de violencia contra mujeres y pueblos indígenas.