La imagen de bienvenida en el sector Mirador Norte, en la avenida Independencia, es un enjambre de moscas atraídas por el hedor que emana de los grandes cúmulos de basura.
Residentes de esta populosa comunidad denuncian que, desde hace una semana, los camiones recolectores designados por el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN), bajo la dirección de la alcaldesa Carolina Mejía, no han acudido a la localidad.
Calles, aceras y calzadas de esta zona, que incluye residencias y edificios habitados por funcionarios y profesionales, se han transformado en basureros clandestinos. Esto sucede a pesar de que los vecinos afirman que cumplen con el pago del servicio de recogida de desechos sólidos.
Calles desbordadas y quejas de residentes
Durante un recorrido matutino, Listín Diario constató la gravedad de la situación en al menos seis zonas que componen el Mirador Norte y sus áreas colindantes. La problemática se evidencia en vías clave como la Guarionex (próxima a la autopista 30 de Mayo), Ernesto de la Masa, Camila Henríquez, Julio de Postigo, Dionisio Valera de Moya, Rómulo Betancourt y Gaspar Polanco.
La calle Dionisio Valera de Moya y Ernesto de la Masa resaltan por el nivel de abandono. Jacki Napoleón, empleado doméstico de un edificio en Ernesto de la Masa, lamentó: “Esto es un residencial, y por aquí huele mal por toda la basura en los frentes de los edificios”.
Juri Aurich, un consultor de control y calidad cuya vivienda colinda con una montaña de basura, afirmó que la Alcaldía no ha intervenido desde el pasado jueves, lo que empeora la situación.
«Desde el jueves las calles no se limpian, ya la basura se desborda en el medio de la calle, porque los camiones no quieren entrar a recoger los desechos», expresó Aurich a este diario.
El joven denunciante añadió que, previamente, los recolectores realizaban su labor de lunes a viernes y varias veces al día. No obstante, especuló que el abandono coincidió con el inicio de la campaña electoral de la alcaldesa para promover su candidatura a otro puesto.
Exigencia unánime
Quienes residen en las zonas afectadas exigen, a una sola voz, la intervención inmediata de la Alcaldía del Distrito Nacional.
“La calle entera tiene basura, no sabemos cuándo recogerán la basura. Yo pago el servicio de mi casa y sé que los vecinos la pagan, y no es justo que no pasen a recogerla”, manifestó Verónica Mieses, de 52 años, mientras descansaba en un parque del sector.
Juan Santos, empleado de aseo de un domicilio, coincidió en que «es necesario que el ayuntamiento haga algo».
De lo contrario, advirtió que los vecinos se verán obligados a tomar «otras acciones para deshacernos de la basura», como quemarla, una práctica que representa un grave riesgo ambiental y de salud.
Asimismo, Juri Aurich subrayó que el llamado a las autoridades es urgente, ya que la localidad es concurrida por familias y en ella residen muchos niños y adultos de la tercera edad, convirtiendo el espacio en una zona antihigiénica e insegura debido a la pestilencia y los desechos acumulados.