A siete días de las inundaciones del 8 de abril que que azotaron gran parte del la provincia San Domingo, en el municipio Santo Domingo Oeste, aun los comunitarios luchan por recuperar lo que el agua se llevó, aferrados a la expectativa de que el auxilio del Gobierno llegará.
Las calles de los barrios de esa demarcación, muestran las secuelas de los aguaceros. Aprovechan los rayos del sol para secar ropas, zapatos, colchones y muebles.

Mientras que en algunas aceras están a la intemperie neveras, radios y televisores dañados, debido a las lluvias sin precedentes que causaron estragos con la crecida de cañadas y el río Lebrón, que los dejaron en condiciones precarias.
Esta realidad de vida fue constatada por un equipo del Listín Diario tras una visita por Los Alcarrizos, Hato Nuevo, Nuevo Amanecer, Manoguayabo, El Portón, y otros sectores aledaños al río Lebrón y otros sectores.
«Estamos durmiendo en el suelo. Todavía nosotros estamos recuperando nuestras pertenencias porque la inundación fue terrible, por eso tengo camas y zapatos secándose», expresó con nostalgia Isabel Peña, quien reside en el Residencial Brugal, en el sector de Hato Nuevo, en Manoguayabo.
A pesar de la situación que hoy enfrenta, evoca con emoción gratitud y afirma su fe en Dios.
«Gracias a Dios estamos vivos, porque muchas personas murieron ahogadas en otros lugares, pero nosotros estamos aquí», dijo.
No obstante, criticó al Gobierno por no enviar apoyo ni mecanismos de seguridad a los afectados en su sector durante las lluvias y posteriores inundaciones.
«En mis seis años viviendo en este sector, ya aquí se han inundado las casas por segunda vez, por eso deseamos que el Gobierno nos visite y las autoridades», declaró a este diario.
Asimismo, señala que la causa principal del agua que se mete es la caña cercana, que debería ser solucionada mediante la instalación de alcantarillas adecuadas.
Ayudas del GOBIERNO
Durante el recorrido por el municipio de Santo Domingo Oeste, en el único lugar que se constató la ayuda gubernamental y las promesas de nuevos ajuares fue en el sector Nuevo Amanecer, en el kilómetro 18 de la autopista Duarte. Esto tras el presidente Luis Abinader indicar que visitó el sector el lunes.

Allí, pasadas las 11:45 de la mañana, se evidenciaron largas filas de los residentes a la espera de la ración de comida que provee el Comedor Económico.
Aledaño a la estación del Comedor Económico reside Cayetana Polanco, de 71 años. Luego de buscar el almuerzo, un moro de habichuelas rojas con carne de cerdo, se dispuso a extender sobre una piedra copias de actas de nacimientos, cédula y documentaciones de títulos de propiedad para que se secaran al sol.
«El agua me subió hasta las rodillas. Se me mojó todo, la cama, los trastes, y todavía hay lodo y basura en el patio”, expresó con preocupación el ama de casa.
Las inundaciones por las intensas lluvias del pasado miércoles las describe como algo que nunca antes había ocurrido en los 26 años que lleva viviendo en ese sector.
Hoy, Cayetana Polanco duerme en un colchón levantado por cuatro blog de construcción en cada lado, debido a que la base hecha de madera de la cama se deterioró y la botó.
Indicó que hasta el momento la ayuda que ha recibido el sector son las raciones alimenticias del Gobierno, pero tiene la esperanza de que en los próximos días las autoridades lleguen con camas y ajuares para los vecinos.
«Ellos prometieron que nos regalarían camas, colchones y electrodomésticos a todos los vecinos que sufrimos inundaciones por las lluvias, entonces solo debemos esperar», dijo.
Colapso de una pared
Entre los daños constatados, este diario evidenció el colapso de un tramo producto en “El Portón”, un pequeño sector detrás de Los Americanos en Los Alcarrizos.

“El agua se entró en todas las casas mientras dormíamos y estábamos asustados por los truenos”, expresó Mayra Hernández, de 34 años, quien perdió sus trastes por la lluvia.
El ama de casa cuenta que, al despertarse, todos los vecinos vieron el derrumbe de aquella parte de la pared.
“Nosotros estamos pidiendo la ayuda del señor presidente, porque aquí no ha llegado ninguna autoridad”, clama por solución el ama de casa, madre de seis hijos menores de edad.
A través de un comunicado, el Gobierno informó que ya están licitados unos 280 millones de pesos para continuar los trabajos con las familias afectadas en Santo Domingo Oeste.
“Fueron afectadas 1,800 familias solo aquí en Nuevo Amanecer; en La Islita, 300 familias; en Brisa del Lebrón, 1,250; 47 en La Fe, y entre 25 y 30 familias en sentido general”, reseña el mensaje gubernamental.