Si para este 2026 entre tus metas financieras están ahorrar más, deshacerte de ciertas deudas u organizar mejor las finanzas personales, es importante saber cuán importante es tener una buena relación con el dinero.
Con una realidad marcada por ingresos bajos, créditos crecientes y dificultad para cubrir los gastos básicos es común desarrollar ansiedad y preocupación constante por los problemas económicos, trayendo consigo un descontrol de las finanzas o el típico pensamiento de que el dinero solo trae problemas.
Comportamientos como estos pueden provocar una mentalidad de escasez en la vida económica de las personas, sin permitirles crear metas financieras claras, invertir en educación financiera o construir una relación de control con el dinero.
Para contrarrestar este comportamiento es importante generar un cambio de conciencia positivo donde el dinero no sea visto como un villano sino como un medio para cumplir ciertos objetivos trazados, logrando una vida con significado. Su función no es solo de acumular.
La contadora y experta en finanzas, Dileiny Concepción Villar, reconoce que la relación con el dinero puede trabajarse de distintas formas, incluyendo terapias con especialistas para lidiar con las emociones y así determinar dónde empiezan los pensamientos limitantes con el dinero.
“Cuando no se tiene una buena relación con el dinero la organización financiera no fluye” alertó.
Estrategias
Aunque no es un camino sencillo, señaló la cantidad de material gratuito al alcance hoy en día que permitirá construir un vínculo sano con las finanzas y hacer uso responsable de ellas.
El primer paso es instruirse con educación financiera, sosteniendo que algunos bancos imparten programas para enseñar sobre los conocimientos básicos de ahorro, presupuesto, inversión y deudas.
Las redes sociales también son aliadas importantes en esta tarea, donde se pueden encontrar cuentas dedicadas a las finanzas con consejos prácticos y gratuitos.
Saber sobre la existencia de aplicaciones para el presupuesto, la banca digital, recursos educativos, podcasts y plataformas especializadas en el tema, ayudará a no malversar los fondos y obtener conocimientos prácticos.
Si no sabe por dónde empezar ante tanta información, lo mejor será agarrar un lápiz y papel para hacer un presupuesto mensual tomando en cuenta el salario neto y los gastos, asegurando que los ingresos permitan enfrentar siempre los gastos básicos con límites definidos.
Una vez hecho esto, es importante que se adhiera al presupuesto realizado, destinando una parte al ahorro y ocio, evitando préstamos o gastos innecesarios.
Realizando este plan cada mes con un cumplimiento riguroso, podrán establecerse metas con propósitos que les permitan disfrutar de lo ganado.
¿Se puede ahorrar con bajos ingresos?
El famoso “clavito” en la jerga popular dominicana hace referencia a la reserva de una parte de los ingresos actuales con el propósito de usarlos en el futuro, bien sea para emergencias, compras importantes que requieran grandes sumas de dinero, inversiones o garantizar necesidades a largo plazo.
Para lograrlo, algunos expertos en finanzas personales aseguran que lo mejor es dividir las ganancias en un 50%-70% para cubrir los gastos fijos, como el alquiler de vivienda, comida y transporte; un 30%-20% para el ocio y el restante que sea exclusivo para el ahorro.
Aunque esta es considerada como la regla universal para la administración de los ingresos mensuales, ¿resulta funcional para la mayoría de los trabajadores del sector privado y público que cobran el sueldo mínimo en el país?
Según la contadora y financiera Dileiny Concepción Villar, para nadie es un secreto que muchos de los empleados con cuantía mínima suelen verse muy limitados en cuanto a gastos se refiere, teniendo que recurrir con frecuencia a estrategias como las tarjetas de crédito o pequeños préstamos informales conocidos como “fiado”.
En el mejor de los casos, la recomendación sería conseguir ingresos adicionales. Si esta opción no resulta factible para el usuario, entonces optimizar los gastos sería el paso a tomar, reduciéndolos al máximo para así lograr un pequeño monto para el ahorro.
“El ahorro no es imposible; quizás una persona con el sueldo mínimo no puede ahorrar como una persona promedio, pero sí es posible ahorrar aun estando en el sueldo mínimo, dependiendo evidentemente de los compromisos que vayamos asumiendo, porque quizás no es lo mismo una persona que gana el sueldo mínimo”, argumentó.
El monto destinado al ahorro no tiene que ser una cantidad exorbitante de dinero. En la mayoría de los casos, separar entre un 2% y un 5% del sueldo fijo resultará ideal para crear el hábito según los compromisos asumidos. Para ella, el consejo más realista es “ahorrar hasta donde la sábana le llegue”.
Consciente de que los trabajadores que ganan menos suelen ser los que más responsabilidades familiares poseen, la financiera recordó que la organización financiera no es magia y es un compromiso con uno mismo que se adquiere empezando de a poco para hacer la costumbre y “el colchón de dinero” suba poco a poco.