La canción que reza: “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida” es un reflejo fiel de la historia de Jefry Sierra y su inesperada etapa como dirigente de los Gigantes del Cibao.
A pesar de haber ganado apenas dos partidos antes de ser eliminados del Todos contra Todos, el hecho de ocupar el puesto de capataz representa para él un verdadero milagro.
Durante la temporada 2023-24, Sierra, quien se desempeñaba como coach de banca, decidió apartarse del terreno de juego para asumir funciones en las oficinas. La decisión respondió a su deseo de pasar más tiempo con su familia, especialmente con su hija. De cara a la presente campaña, reiteró su posición a la gerencia del equipo, y “ellos estuvieron de acuerdo”.
Sin embargo, la sorpresa llegó tras una racha de tres derrotas consecutivas. El presidente de operaciones de los Gigantes, Alfredo Acebal Rizek, anunció el despido del entonces dirigente José Leger y del coach de banca Felipe Rojas. La franquicia de San Francisco de Macorís designó a Sierra como dirigente interino y, días después, lo ratificó para concluir el Round Robin. En sustitución de Rojas fue nombrado Kremlin Martínez.
“Esa llamada fue totalmente inesperada para mí. Lo último que pensé fue que estaría dirigiendo, pero alguien con experiencia con los muchachos y conocimiento del terreno tenía que asumir la responsabilidad. Estoy muy agradecido con el equipo por darme esta oportunidad”, expresó Sierra la tarde del viernes, día en el que los Gigantes cayeron 7-6 ante los Leones en entradas extras.
El domingo, los Potros fueron oficialmente eliminados de las semifinales tras perder 8-2 frente a las Águilas, dejando su récord en 2-11.
“Ellos lo dieron todo en el terreno. Si hay algo que puedo asegurar es que nunca bajaron la cabeza ni mostraron desánimo. Fallaron detalles, como sucede en el béisbol, un juego de pulgadas”, describió el dirigente al evaluar el desempeño del equipo en la postemporada invernal.
Sierra explicó que aún no ha tomado una decisión sobre su futuro con la organización para las próximas temporadas, dejando ese tema en manos de Dios y de la directiva.
“Yo no puedo decidir por ellos. Dios es quien tiene el control. Lo que sí puedo decir es que esta ha sido una experiencia muy bonita que siempre llevaré conmigo”, concluyó.