En la República Dominicana, la tecnología se ha convertido en una herramienta clave para impulsar la producción, mejorar la competitividad y, al mismo tiempo, orientar el consumo hacia bienes y servicios verdaderamente necesarios.
Su uso estratégico no solo fortalece la economía, sino que también contribuye a un desarrollo más equilibrado y sostenible.
En el ámbito productivo, la tecnología permite optimizar procesos, reducir costos y elevar la calidad. En sectores como la agroindustria, la incorporación de sistemas de riego inteligente, monitoreo satelital de cultivos y análisis de datos puede aumentar la productividad y disminuir pérdidas. En la industria y los servicios, la digitalización, la automatización y el comercio electrónico facilitan el acceso a mercados, mejoran la trazabilidad y fomentan la formalización de pequeñas y medianas empresas.
Sin embargo, producir más no basta; es igualmente importante orientar el consumo. La tecnología puede servir para educar y sensibilizar a la población sobre la diferencia entre lo necesario y lo superfluo. Plataformas digitales y campañas en redes sociales pueden promover el consumo de bienes esenciales, de producción local y con menor impacto ambiental.
El Estado tiene un rol fundamental en este proceso. A través de políticas públicas apoyadas en tecnología, puede incentivar la producción nacional mediante créditos digitales, compras públicas transparentes y sistemas de información que conecten productores con consumidores, usando datos confiables para identificar las necesidades reales de la población.
La educación digital es otro pilar indispensable. Formar ciudadanos con competencias tecnológicas y criterio crítico permite un uso responsable de los recursos y del poder de compra, priorizando bienes y servicios que aporten bienestar y desarrollo.
En conclusión, la tecnología, bien utilizada, puede ser un instrumento poderoso para linear producción y consumo en la República Dominicana, fortaleciendo la producción nacional y contribuyendo a una sociedad más consciente, eficiente y justa.