LeBron James, Kevin Durant, James Harden, Russell Westbrook son parte de lo más destacado en el presente siglo en el baloncesto de la NBA y además de su indiscutible calidad tienen otro aspecto importante en común: han dividido su actuación entre varias franquicias.
Un aspecto que si en verdad no desmerita su legado, en cierto modo también aporta un elemento de suspicacia y malquerencia entre los seguidores del baloncesto romántico, los que identifican al jugador con un club en particular.
Pero es parte de la dinámica del deporte profesional, sobre todo en los Estados Unidos, y más ahora que muchos importantes deportistas tienen la «potestad» de decir donde, como, cuando y hasta con quien jugar.
Sin embargo, en el otro lado de la moneda, nos encontramos con aquellas leyendas de la disciplina del aro y el balón que atravesaron toda su carrera vistiendo una chaqueta de los mismos colores, defendiendo el mismo logo y ante los mismos fanáticos.
Y llega la pregunta, ¿cuáles han sido los más destacados de la historia de la liga que solo han participado con un equipo?.
Las opciones son variadas y para todos los gustos.
Si se refiere a historia y significación en el circuito, el primer nombre que llega es el de Bill Russell, alma, vida y corazón de la dinastía de los Celtics de Boston en las décadas de 1950 y 1960. Cinco MVP y 11 anillos, es considerado el mejor defensor de la historia aunque de ofensiva limitada.
El talento estaba más concentrado en menos equipos, el alto ritmo elevaba el total de rebotes, en desmedro de los porcentajes de lances.
Si se prefiere el impacto en la liga y la versatilidad, entonces hay que mencionar a Magic Johnson y Larry Bird.
Magic (5 anillos, 3 MVP, 3 MVP finales con los Lakers) fue un poco más longevo con 9 finales en 12 temporadas y un poco más exitoso que Bird (3 anillos, 3 MVP, 2 MVP finales) quien tuvo un pico o techo más alto con los Celtics de Boston.
Se enfrentaron entre ellos, con lo que quedaba de los Sixers -con Julius Erving y Moses Malone- y la fuerza emergente de los Bad Boys de Detroit.
Pero si a la ecuación se le agrega la longevidad existen dos figuras que sobresalen: Kobe Bryant, con los Lakers y Tim Duncan, de los Spurs de San Antonio.
Kobe (5 anillos, 1 MVP, 2 MVP finales) fue lo que más se acercó en estilo y contundencia a Michael Jordan. Un huracán ofensivo con 12 veces en el quinteto defensivo durante 20 temporadas. Intensidad en ambos lados de la cancha.
Duncan (5 anillos, 2 MVP, 3 MVP finales) en 19 estaciones, ganó en tres décadas y fue el ancla de la dinastía de los Spurs entre finales de los 1990 y mediados de los 2010. Una pared defensiva. La consistencia disfrazada de basquetbolista.
Ambos enfrentaron la época de menor anotación y defensas más físicas en la historia reciente del circuito.
A partir de aquí se pone interesante el estudio con la pugna entre unos activos llenos de lauros y unos retirados llenos de gloria.
Que le parece el «revolucionario» Stephen Curry (4 anillos, 2 MVP, 1 MVP finales con Warriors), amo, dueño y señor del triple en la era del triple. Que dice el «armador-centro» Nikola Jokic (1 anillo, 3 MVP, 1 MVP finales con Nuggets ), una especie de triple-doble caminando con altos porcentajes. Y que tal la fuerza imperturbable que representa Giannis Antetokounmpo (1 anillo, 2 MVP, 1 MVP finales con Bucks).
Jerry West (1 anillo, 1 MVP finales sin ganar) con sus 14 temporadas con los Lakers, Dirk Nowitzki (1 anillo, 1 MVP, 1 MVP finales) con 21 estaciones con Dallas, John Havlicek (8 anillos, 1 MVP finales) en 16 campañas con los Celtics y John Stockton (líder de por vida en asistencias y bolas robadas) en 19 temporadas con Utah Jazz entran en la conversación.
Algunos pasos por detrás, pero no menos importantes en la historia del circuito están los casos de Bob Pettit con los Hawks de San Luis, Elgin Baylor, de los Lakers, Reggie Miller, de los Pacers de Indiana, Isiah Thomas y Joe Dumars, de los Pistons, David Robinson y Manú Ginóbili, de los Spurs.