El barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI) se ubicó al cierre de este jueves sobre la barrera de los US$100, creando mayor presión sobre las finanzas públicas y los costos de producción.
De acuerdo con datos publicados por Bloomberg, el precio del barril del WTI cerró ayer en US$101.95 (+0.76%), mientras el Brent quedó en US$105.72 (+0.09%)
El comportamiento del petróleo en el mercado internacional de los hidrocarburos se mantuvo durante la semana operando bajo un entorno de alta volatilidad. De acuerdo con datos bursátiles de la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), el barril de WTI inició la jornada con un descenso del 0.61%, estabilizándose en el umbral de los 100.4 dólares. A pesar de esto, el balance de los últimos días sigue siendo retador para las economías netamente importadoras.
En lo que va de semana, el hidrocarburo acumuló un incremento de aproximadamente 2.33 dólares por barril, motivado por las persistentes tensiones en el Estrecho de Ormuz y la falta de acuerdos definitivos en Oriente Medio.
Analistas financieros y economistas coinciden en que la inestabilidad en los precios del barril de petróleo representa uno de los mayores desafíos macroeconómicos que enfrenta el país.
Recientemente, el Banco Central señaló que el choque de oferta negativo originado por el conflicto bélico en Medio Oriente ha provocado presiones inflacionarias ante los mayores precios del petróleo y otros insumos productivos.
Dijo que como consecuencia, la inflación interanual podría ubicarse temporalmente por encima del rango objetivo de 4% ± 1%, retornando al rango meta para el cierre del año, conforme se disipe el impacto del choque energético internacional.
Asimismo, distintos gremios empreariales y productivos han expresado sus preocupaciones ante la incertidumbre que genera la volatilidad del petróleo, llamando al Gobierno a mantenerse vigilante y tomar medidas para proteger a los sectores más vulnerables.
En esta semana que concluye, el Gobierno tuvo que desembolsar RD$1,657 millones para mantener sin variación la gasolina regular y premium, el gasoil óptimo y premium, así como el GLP y el gas natural