Hay duelos donde el jaque es apenas un gesto; muchas partidas se ganan desgastando, jugada a jugada, la resistencia del rival.
Contrario a la creencia popular, el ajedrez no se sostiene solo en la mente. El ejercicio físico y una dieta balanceada forman parte del plan de trabajo de quienes aspiran a competir al más alto nivel.
El viejo adagio de “mente sana, cuerpo sano” cobra aquí un sentido práctico. Aunque muchos lo vean como un deporte sedentario, la exigencia física aparece en la capacidad de sostener horas de concentración sin perder claridad.
Para el campeón centroamericano y del Caribe, Josué Araujo Sánchez, pensar lo contrario es un error. El ajedrecista de élite, sostiene, debe prepararse tanto mental como físicamente para resistir la presión de cada partida.
En su rutina, el trabajo cardiovascular no es opcional. A veces lo prioriza antes de sentarse frente al tablero durante largas sesiones.
“Es una equivocación. Tenemos que estar en forma, por encima del promedio, para soportar tantas horas pensando. La desesperación aparece, y ahí entra uno de los mejores movimientos: jugar con la paciencia del contrario”, explicó Sánchez, primer medallista centroamericano y del Caribe de la República Dominicana en ajedrez.
Antes de competir, añade, el objetivo es claro: llegar con el cerebro activo, oxigenado y en condiciones óptimas.
Recorre varios kilómetros diarios y hace una dieta que le aporte altos niveles proteicos, que le provoquen saciedad y le calme la ansiedad de comida.
Ese enfoque tuvo resultados. El pasado lunes firmó una actuación histórica al cerrar con 14.5 puntos de 15 posibles en el torneo disputado en el pabellón de ajedrez del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Se trata apenas de la segunda ocasión en que la disciplina otorga medallas oficiales en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe. En San Salvador debutó en el programa, pero la delegación dominicana no logró subir al podio.
“Es un honor ser el primero en hacer sonar el himno de mi país en este deporte. Son muchos años de sacrificio detrás de este momento”, dijo Sánchez en conversación con Listín Diario.
La medalla representó el séptimo oro para la delegación dominicana.
Incentivo y universidad
Con el incentivo estatal de 300 mil pesos destinados a los medallistas de oro, Sánchez proyecta dar el inicial de su primer apartamento.
“Hay que seguir ganando, porque la cosa está dura”, comentó entre risas.
Fuera del tablero, también avanza en lo académico. Estudia psicología clínica y cursa actualmente su segundo semestre.