El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana (MIREX) informó que tomó nota de la decisión del Gobierno de la República de Nicaragua de cerrar su embajada en Santo Domingo.
A través de un comunicado, recordaron que el pasado 23 de julio, el Gobierno dominicano llamó a consultas a su embajadora acreditada en Managua, Acsamary Guzmán Nina, luego de las intenciones de Daniel Ortega y Rosario Murillo de abolir las elecciones en ese país.
“Desde entonces, la embajada dominicana se mantiene a nivel de encargado de negocios interino. La República Dominicana continuará dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales, conforme a los canales y prácticas establecidos en el ámbito diplomático”, explicaron.
La República Dominicana formalizó relaciones diplomáticas en junio de 1949, durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Se recuerda que el pasado 22 de julio el Gobierno condenó las decisiones de Daniel Ortega de “no volver a realizar elecciones”.
El Gobierno de Nicaragua condenó la postura de Abinader y el Gobierno dominicano, expresando sorpresa de que en un país como República Dominicana existan “voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas instituciones”.
“Resulta increíble, a estas alturas de la historia, que un pueblo valiente y digno, como el pueblo dominicano, que ha sufrido dictaduras, invasiones e intervenciones imperiales, tenga voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas instituciones”, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua en un comunicado.