Cuando se habla de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, la República Dominicana suele aparecer entre las principales potencias de la región. Más aún cuando la justa se celebrará en casa, en Santo Domingo 2026, escenario donde históricamente el factor local suele traducirse en una mayor cosecha de medallas.
No obstante, las diferencias internas que rodean al movimiento olímpico nacional, así como situaciones organizativas dentro de algunas federaciones, amenazan con convertirse en un obstáculo para las aspiraciones del país de superar actuaciones históricas como las 111 medallas obtenidas en los Juegos de San Salvador 2023 o las 133 alcanzadas en Mayagüez 2010.
“No se puede tapar el sol con un dedo”, manifestó Bernardo –Tony– Mesa, director técnico de la delegación dominicana, al ser entrevistado en la sección Palco de Grandes Ligas por el editor deportivo de Listín Diario, Héctor J. Cruz.
Entiende que el conflicto entre sectores vinculados al Comité Olímpico Dominicano debe quedar a un lado para evitar consecuencias deportivas.
Mesa sostuvo que la armonía dirigencial juega un papel determinante en la preparación de los atletas y en la estabilidad de las federaciones, especialmente en un evento donde el país tendrá una delegación cercana a los mil atletas por su condición de anfitrión.
“Entiendo que es oportuno que las diferencias sean sanjadas momentáneamente por las partes que están en conflicto alrededor del Comité Olímpico Dominicano para armonizar al movimiento federativo y lograr una buena actuación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. No podemos ir en esa condición. No hay garantía”, manifestó recientemente José Luis Ramírez.
A pesar de las preocupaciones, Tony también visualiza escenarios positivos en varias disciplinas. En el voleibol femenino, por ejemplo, considera que la República Dominicana parte como amplia favorita gracias al dominio sostenido que ha mantenido durante décadas en el área centroamericana y caribeña.
“En voleibol Dominicana debe ganar fácil. Es un deporte que el país ha dominado durante muchos años en este nivel”, expresó.
En el baloncesto, cuya modalidad será U-20, entiende que el panorama debe ser encabezado por República Dominicana y Puerto Rico, mientras que en béisbol considera que el talento dominicano sigue siendo superior al de gran parte de la región, aunque mostró preocupación por la falta de estructura del equipo.
“Dominicana debe ganar béisbol si conforma un buen equipo, pero un equipo sin química no puede pensar en ganar”, señaló. “En una disciplina como el béisbol, que se trabaja en conjunto, no puede faltar la química”.
Mesa lamentó que, a esta altura del proceso, todavía no exista un dirigente designado ni una base definida del conjunto nacional, situación que podría afectar el rendimiento colectivo.
También reconoció que la República Dominicana y el Comité Olímpico han realizado una fuerte inversión para el montaje del evento, aunque entiende que algunas federaciones no realizaron a tiempo los procesos de renovación necesarios para garantizar una mejor preparación competitiva.
En deportes como atletismo y boxeo, pronosticó una competencia mucho más cerrada, especialmente por el crecimiento de países como Cuba.
“Cuba dará sorpresas en atletismo y boxeo”, aseguró.
Sobre el atletismo dominicano, explicó que más allá de figuras consolidadas como Marileidy Paulino, el país presenta ciertas desventajas frente a otras naciones de la región.
“Los atletas duraron mucho tiempo sin poder entrenar y el entrenamiento es algo obligatorio para el éxito”, indicó Mesa, al referirse a las dificultades que han enfrentado algunos programas de preparación en los últimos años.