En un acto rodeado de familiares, amigos, y diversos sectores de la sociedad el diputado y exdirector de Tránsito Terrestre, Rafael Tobías Crespo Pérez, presentó su libro “Ley No. 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Transito y Seguridad Vial de la República Dominicana”.
Este libro es un compendio de 857 páginas en las que se analiza la crisis, historia y el futuro del tránsito y la seguridad vial del país.
Según comentó su autor, nace de la convicción de que el tránsito es un reflejo directo de cómo actúan los ciudadanos y cómo están organizadas las instituciones en el país.
La actividad celebrada en el Auditorio Juan Bosch de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, contó con la presencia del expresidente de la República Leonel Fernández, a quien Tobias Crespo entregó personalmente un ejemplar de su libro.
Al ofrecer las palabras de bienvenida, Rafael Peralta, director de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, comparó la estructura del texto con la sintaxis gramatical, subrayando que el orden institucional es fundamental para organizar los espacios públicos.
“¿Qué enseña el lito de Tobías Crespo? Enseña y promueve la ordenación de nuestros espacios públicos para la construcción de la convivencia armónica de las personas”, afirmó Peralta.
La presentación a cargo del periodista y director del Listín Diario, Miguel Franjul, quien también fue el prologuista del libro. Franjul expresó que el libro recoge la visión, el contexto y las motivaciones que dieron origen a una reforma que buscó superar un modelo agotado y avanzar hacia un sistema más integrado, sostenible y eficiente.
“La importancia de esta obra radica en que documenta un proceso de construcción normativa que trasciende lo jurídico, y aquí convergen la planificación urbana, la regulación económica, la seguridad ciudadana, también la administración pública y la necesidad de colocar al ciudadano en el centro de las políticas públicas de movilidad. Se trata de una reflexión sobre cómo el derecho puede convertirse en una herramienta de transformación institucional y desarrollo nacional”, expresó.
Agregó que el libro constituye “un valioso testimonio para quienes estudian el derecho administrativo, la regulación sectorial, las políticas públicas y la modernización del Estado dominicano, porque al final organizar la movilidad de un país es también organizar sus oportunidades, su productividad, su seguridad y sobre todo la calidad de vida”.
El político y catedrático, Tobías Crespo inició su alocución sosteniendo que la movilidad y el tránsito son un reflejo de la forma en que los ciudadanos piensan y actúan en su vida cotidiana, manifestándose a través de su actitud y comportamiento en las vías públicas.
De acuerdo al autor, el transito es un reflejo de cómo está la sociedad, al explicar que a partir de que tan organizado o desorganizado esté el tránsito, igual ocurre con el país, la sociedad y las instituciones.
“Este libro nace sobre todo de una preocupación y de una convicción. La preocupación de cómo la movilidad condiciona la vida diaria de millones de dominicanos y la convicción de que una ciudad refleja el nivel de desarrollo, organización y respeto que una sociedad tiene por su gente. En otras palabras, este libro nace de una visión de la ciudad que cada uno de nosotros queremos construir”, indicó.
Crespo destacó las cifras que rodean la inseguridad vial, y enfatizó que esta no solo representa una tragedia humana, sino también uno de los mayores costos económicos para el país.
Entre estos mencionó que el sector asegurador desembolsa aproximadamente 46 millones de pesos diarios vinculados exclusivamente a accidentes de tránsito, mientras que los siniestros viales generan pérdidas de entre el 3% y el 5% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representaría unos 332,030 millones de pesos, cifra superior al presupuesto del Ministerio de Educación para este 2026.
“Insisto en que la seguridad vial no puede seguir siendo una estadística, debe convertirse en un compromiso nacional para proteger la vida y construir la ciudad que todos queremos”, apuntó.
“Quiero terminar porque muchas veces cada uno de nosotros le tiramos la culpa a los motoristas le tiramos la culpa al Intrant, a las alcaldías, al sistema de justicia, a los fiscales, a los abogados y a cada una de las instituciones. Pero de una forma u otra, cada uno de los que estamos aquí, los que están allí afuera, somos parte del problema. Los invito a también ser parte de la solución. Que Dios les bendiga”, concluyó.