Cuando relacionas algunas citas bíblicas puedes preguntarte muchas cosas: “pero profetizamos, sanamos enfermos, expulsamos demonios, nunca os conocí, apartaos de mi hacedores de maldad”.
Esta cita es ya conocida y comúnmente relacionada con aquella que dice: “cuidaos de los falsos maestros que vienen disfrazados de ovejas”, o la otra que sigue por el mismo camino: “se disfrazan de ángeles de luz y por dentro son lobos rapaces”.
Es un llamado claro a no confiar en hombres, y subrayado con otra cita que te lo dice más claro que el agua: “maldito el hombre que cree en el hombre”, reforzado por otra que dice claramente: “el corazón del hombre es retorcido, ¿quién lo entenderá?”.
Pero esto nos lleva a la cita mas manipulativa utilizada por los falsos e impostores: “de lo que hay en el corazón habla la boca”. Es que no les gusta lo que oyen ni como se lo dicen.
¿Porque hay que utilizar palabras lindas y suaves para describir las conductas y pensamientos, y accionar de esos que la misma palabra llama malditos?.
Parece que hay una gran diferencia el utilizar palabras selectas de la alta alcurnia para definir a una persona que hurta en lugar de usar un epíteto felino.
Y si lo dices en voz alta, entonces ahí te cae arriba la intolerancia, la mancipación, el temor, el castigo, el querer sacarte del juego, no porque eres indecente, sino porque molesta que te atrevas a decir esas verdades.
Entonces caemos en las comparaciones de los intelectos y las mezquindades contra los iletrados, pero tal vez más identificados y dispuestos a corregir lo que está mal y hasta a dar su vida por la nación.
Evidentemente seguimos siendo hombres, e insiste la frase: maldito el hombre que cree en el hombre. Así que quien se atreve a tirar la primera piedra.
Pero seguramente se pensará que estoy sacando de contexto estas citas y que no tiene asidero la “exegesis” en función de los afanadores de las doctrinas falsas y de la teología.
Siempre se ha querido convertir en misterio lo que significan las palabras claramente escritas para el entendimiento. Porque tenemos que irnos al contexto, para no tener pretextos, porque eso no fue lo que se quiso decir, porque se les dijo a los griegos, a los judíos, a un egipcio, a un emperador romano, porque lo que tenemos es una traducción del griego y el arameo al español.
¿Porque hay que volverse un teólogo para leer las escrituras?. ¿Si el evangelio debe llegar hasta los confines de la tierra?.
No hay que ir muy lejos para entender que los que intentan seguir a Cristo, fueron elegidos desde antes de la fundación del mundo, y no son de este mundo y por ello, todas las vicisitudes y barreras en sus vidas.
Es que esta clara la palabra: “no he venido a traer paz sino espada, a poner en disensión al padre con su hijo, y los enemigos serán lo de tu propia casa”.
¡Quien quiera que haya tenido en el nido al nuevo revolucionario, lo sabe. Desde que ese integrante de la familia comienza su caminata con los valores del reino, comienzan las críticas, la oposición, las barreras, el rechazo y el desierto!.
Es que guiarse por principios y valores correctos, realmente es un reto y algo que tiene un alto precio a pagar, en una sociedad minada de anti valores, y totalmente influenciada por la apariencia, por el tener, por lo material, por lo fácil y lo mal hecho.
Entonces tenemos que descalificar a esa persona porque no se parece a la farsa que con nuestro aparente bien decir, aparentamos ser. Aparentamos educados y somos bestias, aparentamos cultos y somos demonios, aparentamos cultos, y somos además de traidores a la patria, corruptos consumados y sicópatas integrados, capaces de lo peor para lograr nuestros despropósitos.
Y hay que seguir apoyando al mismo tipo de gente, hay que seguir en el mismo derrotero, esa persona no puede ser, es que se expresa muy mal, es que muestra con sus palabras lo que hay en su corazón, ¡hipócritas!.
Hemos sembrado vientos y llegan las tempestades. Es inevitable e improbable el poder detener esa cosecha.
Por eso tal vez se quieren proyectar desde ahora el tema de los debates y de los discursos. Pretendiendo ridiculizar y mermar el empuje de una sociedad cansada que hará cambios si o si, para dejar fuera de juego a la tradicional y traidora partidocracia.
En muchas partes del planeta la generación Z se ha impuesto, y por lo visto, la República Dominicana va por el mismo camino. Lo único triste y peligroso de esto, es que si también amamos al dinero y al dios MAMON estaríamos a un paso de una traición demoledora. ¡Pero hay una estrategia posible, eso está claro!.
Hay una oportunidad de oro en estos momentos en la nación. Estamos a la puerta de un cambio que podría ser significativo y un nuevo legado.
La fragmentación planificada y llevada a cabo para dar sostenibilidad al robo y saqueo descarado del erario y para seguir hundiendo el interés nacional, ha encontrado un asidero, un punto convergente, una huella que si se gestiona estratégicamente podría re escribir la historia política del país.
El camino recorrido ha sido tortuoso, traicionero, mentiroso, engañador, miserable, corrupto, sistémicamente establecido para el mal.
En este camino solo han brillado los peores representantes del interés nacional. Los lideres para el mal han dominado el acontecer nacional y la cosa pública. Y el oportunismo ha hecho crecer el menú con decenas de partidos y movimientos políticos, pues han visto que el sistema se encarga de entregar recursos a todos, así sobrevive con respiración artificial.
El negocio de la política es contaminante, un vulgar y descarado despropósito. Si por encima de esta realidad gravosa, se puede alentar y consolidar un sentimiento nacional, el cambio real de la nación dominicana se producirá. Y otro gallo cantara en el corral de Machepa.