Los castigos físicos siguen siendo un recurso frecuente en República Dominicana. Según un reporte de la Oficina Nacional de Estadística publicado en abril de 2025, el 50.7 % de los niños de uno a cinco años los recibe como una forma de “disciplina”.
Este dato, originalmente de ENHOGAR-MICS 2019, evidencia que urge adoptar una crianza respetuosa que, sin perder la autoridad, muestre al niño que merece explicación de lo que se le corrige. Para eso se necesita tiempo y dedicación.
Para la psicóloga y educadora, Ana Reyna, uno de los factores por el cual los padres ejercen este tipo de violencia es por la falta de tiempo para sentarse a hablar con los hijos cuando han cometido una falta.
“No tenemos tiempo y es más fácil dar un trompón. Estamos corriendo y es más fácil decirle, ´quédate en tu cuarto´, sin explicarle el porqué”, afirma la profesional en entrevista con LISTÍN DIARIO.

Reyna sostiene que la acción de violencia se vuelve un patrón de abuso que se va repitiendo de generación en generación. Como educadora y psicóloga, hoy dice que se debe seguir una crianza responsable basada en el amor, el respeto, la comunicación y los valores.
“No simplemente dar comida y dar, por ejemplo, una casa, sino saber que estamos haciendo un trabajo con un ser humano que se va desarrollando y que mañana va a ser un ente productivo a la sociedad”, comenta la educadora.

Reyna también explica que es importante que los padres se formen y que se eduquen en cuanto a cuáles son las líneas saludables o actualizadas en las que uno puede hacer las cosas diferentes a como la hicieron sus padres (ahora abuelos), y con esto puedan mejorar ciertos aspectos que tuvieron en su propia crianza.
Recomienda que cuando los padres no sepan cómo llamarle la atención a los niños o manejar las palabras hirientes, que éstos tomen cursos de manejo conductual para familias o de formación para padres en una comunicación efectiva.
¿Cómo poner límites sin recurrir a castigos físicos o gritos?
En este punto, Ana Reyna entiende que si todos los días se mantiene la comunicación, el buen trato y se les brinda a los hijos la oportunidad de conversar, no hay por qué llegar a los castigos físicos o gritos.
Argumenta que cuando se crea el lazo de cercanía y amor, los hijos entenderán que están siendo corregidos y disciplinados para su bienestar, beneficio y crecimiento.
“Tú no tienes que llegar a golpear. Porque inmediatamente tú digas: ´no vas´, en vez de tú tener una reacción negativa de tu hijo, tu hijo te va a preguntar por qué. Y en esa pregunta, ¿por qué?, entonces va a venir tu reflexión con él”, dice Reyna.
¿Qué hacer cuando los hijos no obedecen de forma constante?
Ante esta pregunta, la profesional explica que cuando esto pasa es porque hay un fallo o en las instrucciones o el núcleo de la familia. Afirma que el no obedecer también puede ser una resistencia a lo que hay en casa.
“El niño muchas veces no obedece como un reflejo de lo que pasa en el hogar, número uno. Número dos, a veces el niño no obedece buscando tu atención, porque estamos pegados al teléfono, porque estamos pegados a la pantalla, porque llegamos a las 9:00 de la noche del trabajo, estamos tan cansados que los saludamos, damos un besito y nos vamos a acostar”, asevera.
Cuando ya se han agotado todos los recursos para hacerle frente a este tipo de situación, Reyna dice que entonces se debe pasar a un proceso de evaluación y se refiere a un psicólogo o terapeuta en conducta, pues entiende que, a veces, hay conductas de reactividad, de agresiones, inclusive de violencia, que los niños pequeños pueden ver como un juego o como algo natural, pero puede venir con él o haber una situación incluso patológica, neurológica, psicológica o terapéutica que luego se convierte en un problema.
“Mi llamado a los padres es: después de que usted hizo su revisión interna, hizo ajustes en su tiempo, en su comunicación, en su atención, en su cariño, en la calidad de lo compartido, si nada de eso funciona, hay que buscar especialistas”, recomienda.
Finalmente, la experta apuesta por volver a lo básico en la crianza de los hijos: ver una película, sentarse a la mesa y no solamente comer, sino hablarles, por ejemplo, de esas propiedades que tienen esos alimentos o darle gracias a Dios antes de comer como se hacía antes.
Datos
En República Dominicana los artículos 396 y 397 de la Ley 135-06 (Código para la Protección de los Derechos
de los Niños, Niñas y Adolescentes) sancionan todo tipo de abuso contra niños, niñas y adolescentes
(NNA), incluyendo cualquier daño físico, psicológico o de orden sexual. Esta ley establece penas de dos a
cinco años y tratamiento psicoterapéutico cuando el abuso es cometido por los padres, madres u otros
familiares, tutores o guardianes del niño, niña o adolescente.
Según datos recabados por la ENHOGAR-MICS 2019, en República Dominicana el 6.1% de las madres o
cuidadoras de niños y de niñas de 1-5 años de edad entienden que el castigo físico es necesario para criar
o educar a un niño o niña adecuadamente.
Porcentajes más elevados se observaron en aquellas madres o cuidadoras que residen en la zona rural del país (6.8%), que alcanzaron los niveles más bajos de educación
(primaria (8.3%) y ninguna o educación de la primera infancia (7.5%)).