Donald Trump es considerado el peor enemigo del momento. Artículos y análisis de la prensa mundial subrayan todo lo malo de su gestión gubernamental. Europa, aliado de Norteamérica contra viento y marea, se sumó al coro y hasta envió tropas simbólicas a Groenlandia para manifestar su rechazo a las pretensiones del mandatario.
Hay que decir que Groenlandia tiene más de 80 minerales valiosos y tierras raras. Los efectos del cambio climatológico han revaluado las riquezas de esa gélida isla y la han convertido en un apetitoso territorio para Estados Unidos porque, además de su patrimonio natural, está en una posición estratégica para la navegación.
Cada vez que Trump hace o dice algo hay que recordar que tiene la tarea de frenar el descalabro de Estados Unidos y hará lo que tenga que hacer para mantenerlo como el hegemón que ha sido desde el siglo pasado. Para llegar a ser lo que es, compró Alaska, Luisiana y las Islas Vírgenes, se anexó medio México y ha invadido muchos países, además ha persuadido a muchas naciones para que les permitan instalar bases militares.
Para lograr sus objetivos, Trump no ha escatimado nada. Desde aranceles hasta acciones militares pone en práctica con total desenfado. Sus aliados escasean y en su propio país hay una oposición que encabezan los demócratas que aspiran a derrotar a los republicanos en las elecciones congresuales.
Trump pasará a la historia como el presidente que no respetó a nada ni a nadie. Las críticas no le quitan el sueño, aunque se diga que las elecciones congresuales serán el termómetro evaluador de su gestión, ya que su base interna sigue sosteniéndolo con firmeza. Se habla de erosiones, pero serán los eventos pautados para este año los que dirán si retiene el apoyo de la mayoría.
Entretanto, el presidente norteamericano acapara la prensa mundial con sus salidas fuera de tono y amenazas que ponen a temblar a los más débiles y a pensar a los fuertes. La situación en Latinoamérica sigue tensa porque el secuestro de Nicolás Maduro y las amenazas de invasión a Colombia y de anexar la parte que queda México y también de Groenlandia.