Con el objetivo de seguir construyendo cercanía con las realidades que se viven en las calles, en los barrios y en el día a día de los dominicanos, Listín Diario salió al encuentro de las problemáticas que enfrenta el municipio de Los Alcarrizos.
Ayer, domingo, se celebró el primer encuentro de la iniciativa propuesta por Listín de realizar “Diálogos para la convivencia barrial”, con lo que no solo visita comunidades en busca de recolección de historias, sino que también gestiona ayudas concretas para distintos ámbitos, busca resolución pacífica de conflictos y una convivencia armoniosa entre vecinos.
Allí, decenas de líderes barriales, vecinales y comunitarios se reunieron en el colegio Gustavo Adolfo Bécquer para externar sus quejas y necesidades ante el equipo del Listín, encabezado por su director, Miguel Franjul, y autoridades de diferentes sectores.
En este primer encuentro también participó el Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa; el comisionado para la Reforma Policial, Luis Ernesto García Hernández; el presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Feliciano Lacen Custodio, y el director de las Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), Alexis Rafael Peña.
Además de una representación de la Procuraduría General de la República, integrada por la magistrada Alba Corona, procuradora general adjunta y directora del sistema de Atención, como Danissa Cruz, procuradora general de Corte y directora del departamento de Derechos Humanos.

ruido, servicios y espacios
Entre las demandas y reclamaciones presentadas por los comunitarios, figuran la contaminación sónica, los centros educativos deteriorados y retrasados en su fecha de entrega. También los vehículos estacionados en los espacios públicos y el uso inadecuado de las áreas recreativas.
Además de los temas relacionados con la inseguridad ciudadana, delincuencia, violencia, las deficiencias en los servicios básicos suministrados por el Estado, con el suministro de agua potable y energía eléctrica, así como problemas de iluminación pública.
detalles de la propuesta
La iniciativa de Listín Diario fue proyectada en el editorial “Diálogos para la convivencia barrial”, en la que se aborda la importancia de documentar las situaciones que atraviesan los barrios vulnerables de República Dominicana y restaurar la convivencia social.
“Queremos demostrar que hay mecanismos y fórmulas para cambiar la cultura de la intolerancia, las sinrazones que disparan la violencia o el conflicto, y el bullicio sin límites que les roba el derecho al descanso o al sueño”, reseña el artículo.
Puntualiza que, para lograr la “convivencia”, es necesario el apoyo de los dirigentes comunitarios, de las juntas de vecinos, la comunidad cristiana, las alcaldías y la Comisión de Reforma Policial y otras entidades que intervienen en la acción ciudadana.
Además, estos objetivos estarán complementados con la creación de “Oficinas de Convivencia Vecinal”; estas organizaciones fungirán de “mediadores gratuitos” y especialistas que ofrecerán cursos y módulos para la resolución de conflictos callejeros.
También exhorta a las universidades a cooperar con sus profesores impartiendo charlas relacionadas con la convivencia. Al igual que recomienda al Ministerio Público y al Poder Judicial a colaborar, pidiéndoles a las fiscalías y a los juzgados de paz que agilicen el manejo de las denuncias por ruido antes de que deriven en sangre.

“El vecino que no baja la música, el que tira basura en la acera del otro, el que ocupa dos espacios de estacionamiento, tiene que deponer ya esas actitudes para no sembrar vientos de furia en sus propios barrios”, critica el editorial de este diario.
Esto con la meta de articular una estructura de mediación entre el barrio y la autoridad, para ir fortaleciendo una cultura de resolución pacífica de conflictos y atención oportuna a las necesidades de esos vecindarios.
Al tiempo de destacar que en otros países donde el clima de convivencia “no era el mejor ni pleno”, a través de estrategias implementadas han tenido experiencias satisfactorias con los llamados “horarios de silencio” para evitar la contaminación sónica.
