La visa para un sueño ya es historia. Ahora se ha convertido en una pesadilla. Es la nueva política migratoria del presidente Trump que no perdona ni a las mentes brillantes extranjeras legalmente establecidas.
Las restricciones de entrada a Estados Unidos, revisiones de visas, controles de redes sociales y riesgo de ser arrestado sin motivo, están haciendo que algunos extranjeros prefieran visitar Canadá, Europa, México, Suramérica, el Caribe o Asia.
El dato más revelador es que las visitas internacionales a Estados Unidos cayeron 5.5% en 2025, mientras el gasto de los visitantes internacionales en hoteles y restaurantes bajó 4.6%, según el WTTC. En 2026 ha habido cierta recuperación, ayudada por eventos como el mundial de fútbol, pero sigue siendo débil. En junio, las llegadas desde ultramar disminuyeron 1.8% interanual, y en el acumulado del año estaban 4.3% por debajo de 2025, que ya había caído respecto al 2024.
¿Se imagina un turista caminando por el Central Park siendo detenido por agentes del ICE y pidiéndole su identificación por simple sospecha? Si no trae su pasaporte, puede terminar en un centro de detención por varios días hasta que todo se aclare. Una verdadera pesadilla. Muchos turistas extranjeros con visas B1/B2, que, pese a que viajaban legalmente, fueron detenidos hasta por más de una semana al intentar ingresar a Estados Unidos.
No critico la política de Trump respecto a las expulsiones de personas que llegan ilegalmente por sus fronteras o con visa de turista por unos meses y se quedan años esperando regularizar su situación migratoria, mientras trabajan en condiciones precarias y casi de esclavitud. Hay millones que lo han logrado y millones que lo siguen intentando.
Una encuesta de Skift Research, realizada entre 1,250 personas de Canadá, Alemania, India, México y Reino Unido, encontró que 46% decía estar menos dispuesto a viajar a Estados Unidos debido al ambiente político de la administración Trump.
En el caso de científicos, investigadores y especialistas tecnológicos de alto nivel, con visa H-1B, la tarifa migratoria oscilaba entre 2 y 5 mil dólares. Ahora es de 103 mil dólares. El efecto potencial de esta medida puede ser incluso más importante que el impacto sobre hoteles y restaurantes, porque afecta directamente la innovación y la productividad futura. Un 35% de los premios nobel estadunidense no nacieron en Estados Unidos.
Y esperemos el impacto de 320 mil haitianos, amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS), que serán deportados. ¿Qué harán cuando lleguen a un país en guerra? Preparémonos.