Cuando hace días el presidente Luis Abinader cumplió cinco años en el poder, su primer período desde agosto de 2020 y el primer año de la reelección, el interés del público se fijó en cuáles cambios haría en su régimen y los opositores sacaron los puntos débiles para atacarlo.
Pocos se ocuparon de reconocer la madurez actual del gobernante, elegido a los 53 años con 52.52% de los votos en la lista del Partido Revolucionario Moderno, PRM, sin que tuviera antecedentes de puestos públicos por decreto o elecciones. Las encuestas le asignan hoy un porcentaje mayor de popularidad.
La elección del 2020, como su reelección han sido en general aceptadas, aunque los políticos que le adversan se han ocupado últimamente de levantar las quejas de si los plátanos y el pollo están caros, la economía no anda bien y la crisis energética que lleva más de 50 años, y otros detalles.
Abinader ha cumplido con madurez y aplomo sus responsabilidades para que la macroeconomía se mantenga en control. Ha dejado al Banco Central y a la Junta Monetaria tomar las medidas pertinentes tras la pandemia del Covid-19 y ofrecer crédito al público.

Por ello, en dos comunicados esta semana, el BCRD explicó que, pese a escenarios adversos en el exterior, la economía creció en 2.9% con respecto al año pasado. Dijo que las recientes medidas de estímulo aprobados por la Junta Monetaria por RD$81,000 millones presentan avances relevantes.
A dos meses de su implementación ha ejecutado RD$48,451 millones (cerca del 60%) con vocación de seguir apoyando a los sectores productivos en lo que resta del año. Aparte, el BCRD notificó que el mercado laboral registra un aumento interanual de 121,164 ocupados en abril-junio de 2025, un incremento de 164,598 formales mientras se redujo en 43,434 trabajadores la informalidad.
Abinader mostró su madurez en el manejo de la crisis de Haití y tomó todas las medidas de fuerza en la frontera para evitar la penetración de las bandas que asolan ese país. El gobernante superó las expectativas del público al convencer a los líderes políticos y ex presidentes Fernández y Medina para reunirse y tratar el tema, de conjunto y por separado.
El gobernante reafirmó su interés de mantener el espacio de comunicación La Semanal con la prensa y en la última entrega reafirmó su apoyo a la lucha contra los carteles de las drogas y el terrorismo que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha dicho que uno de ellos, el Cartel de los Soles lo dirige el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Haciendo el enfoque de esa manera evitó asociarse a pronunciamientos de otros países como Trinidad-Tobago, Paraguay, El Salvador, Ecuador y otros, que parecieron como acólitos del país del Norte, criticado por China, Rusia, Irán, Cuba y Nicaragua, aliados de Caracas. Ninguno de ellos ha dado muestras de que ayudarían a Venezuela a enfrentar un boqueo de USA.
Abinader ha respondido en la celebración (que no propició) de su quinto año en el poder con críticas al doctor Fernández y a Medina, fúricos ambos al denunciar los problemas energéticos y las alzas de los precios. Fernández publicó en el Listín un artículo titulado “El pollo Index: entre cocote, molleja, pata y asadura”. Olvidó que con esas partes, ecuatorianos y colombianos sirven en las mesas de sus restaurantes el caldo de menudencias, con el cual se sobreviviría a la hambruna.