La República Dominicana ha dado un paso decisivo que la coloca en el centro del nuevo orden digital global. Con la firma de un acuerdo estratégico con Google, el país se convierte oficialmente en el primer puerto digital de la compañía en Latinoamérica y el octavo en el mundo, redefiniendo el mapa tecnológico del continente y proyectando su liderazgo hacia el futuro.
El acto de firma fue celebrado en el Palacio Nacional, donde el presidente Luis Abinader encabezó la ceremonia, destacando la trascendencia histórica de este acuerdo. El mandatario afirmó que este nuevo puerto de intercambio digital colocará a la nación en el centro del flujo de información entre América del Norte, Centroamérica y Sudamérica, consolidando su papel como eje estratégico de conectividad hemisférica.
“Estamos extendiendo al mundo las raíces de una nación inteligente, innovadora y soberana”, expresó el jefe de Estado, subrayando que esta infraestructura fortalecerá de manera directa la capacidad del país para desarrollar innovación en inteligencia artificial y consolidar un ecosistema tecnológico competitivo a escala global.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, reveló que la inversión de Google supera los 500 millones de dólares, una cifra que no solo refleja la magnitud del proyecto, sino también la confianza del gigante tecnológico en la estabilidad, seguridad jurídica y visión estratégica de la República Dominicana.
Por su parte, Brian Quigley, vicepresidente de infraestructura global de Google, destacó que la elección del país responde a su posición geográfica privilegiada, su estabilidad institucional y su creciente capacidad técnica. Su presencia en el acto reafirmó que esta no es una inversión menor, sino una apuesta estructural que impactará el futuro digital de toda la región.
La infraestructura contará con capacidad para operar hasta cuatro cables submarinos, fortaleciendo la conectividad internacional y aumentando la resiliencia del internet regional. Además, ofrecerá acceso directo a recursos avanzados de inteligencia artificial mediante Google Cloud, permitiendo a empresas, universidades y emprendedores desarrollar soluciones de alto impacto con tecnología de punta.
Entre los beneficios más relevantes se encuentra la reducción significativa de la latencia gracias al almacenamiento local de datos, lo que permitirá comunicaciones en tiempo real más rápidas y eficientes. A esto se suma la moderna infraestructura de “colocation”, que facilitará la instalación de operadores y proveedores tecnológicos, convirtiendo al país en un verdadero hub digital regional.
El impacto económico y estratégico de este acuerdo es profundo. No solo impulsará la atracción de inversión extranjera y la creación de empleos especializados, sino que también fortalecerá la soberanía tecnológica nacional, posicionando a la República Dominicana como un actor clave en la arquitectura digital del hemisferio.
Hoy, la nación caribeña deja de ser simplemente un punto en el mapa para convertirse en un nodo esencial del ecosistema digital global. La República Dominicana no observa la revolución tecnológica desde la periferia: la protagoniza. Este acuerdo marca un antes y un después en su historia económica, tecnológica y geopolítica. Es la confirmación de que el país ha decidido ocupar el lugar que le corresponde en la nueva era de la inteligencia artificial y la conectividad global — y lo está haciendo con determinación, visión y una ambición que trasciende fronteras.